¿No es lo que esperabas? Cómo romper tu periodo de prueba

Cómo romper tu periodo de prueba en una empresa

Llegas a una nueva empresa. Es momento de gestionar tus expectativas, ver cómo te adaptas a la empresa, pero también cómo se ajusta la empresa a ti. Normalmente, una vez engrasados los mecanismos, son días de vino y rosas: si ambas partes, empleado y empleador, están satisfechos puede iniciarse una relación laboral que dure años. Pero no siempre es así. Puede ocurrir que algo falle y seas tú mismo quien considere que es mejor abandonar la compañía. No te preocupes, no tiene por qué ser un drama, y menos si lo sabes gestionar y lo comunicas de la manera adecuada. Te damos las claves para romper tu periodo de prueba de la mejor manera posible.

Como diría Jeanette, ¿por qué te vas?

Tengas el motivo que tengas para haber tomado la decisión de abandonar la empresa durante tu periodo de prueba, lo primero que debes saber es que no estás obligado a compartirlo con la empresa. Ahora bien, a no ser que tengas razones para lo contrario, siempre es buena idea salir de la empresa de la mejor forma posible, sin quemar puentes, que acabar mal, con defenestración de maletín y palabras feas.

Ten en cuenta que una empresa siempre (o casi siempre) tratará de retener el talento y tener satisfechos a sus empleados, por lo que tu decisión de abandonarla podría servirle como aprendizaje de cara a entender qué está haciendo mal y qué debería corregir. Por ello, siempre agradecerá conocer los motivos de tu marcha, sean las que sean. No se trata de culpar a la empresa de todos tus males, sino de explicar de manera sincera de dónde ha venido la disociación entre tus expectativas y prioridades y lo que te has encontrado en el día a día. Si otra empresa te ha hecho una oferta mejor, dilo también.

Comunicar lo que te ha motivado a tomar tu decisión, aunque no estés obligado a ello, también será visto como una actitud honesta por tu parte, sobre todo si lo haces de forma respetuosa y constructiva.

Cuándo comunicar tu decisión

El Estatuto de los Trabajadores, que es el documento legal que regula el periodo de prueba a falta de una mención específica en el contrato de trabajo, no fija ningún período de preaviso como condición necesaria, a diferencia de lo que ocurre con la relación laboral una vez superado el período de prueba. Esto significa que, como empleado, durante este período tienes total libertad para comunicar a la empresa que no vas a seguir trabajando para ella.

Sin embargo, ten en cuenta que, aunque desde un punto de vista legal no haga falta un preaviso, es buena idea estar abierto a dar un cierto tiempo de margen a la empresa y a los compañeros con los que trabajabas. Por ejemplo, es posible que necesiten que continúes en el puesto durante unos días hasta que finalice un proyecto o hasta que encuentren a tu reemplazo. La decisión de aceptarlo o no solo será tuya y cada situación tiene sus condicionantes, pero recuerda que, en general, siempre conviene marcharse de la mejor forma posible.

En cualquier caso, no dudes en revisar el convenio colectivo vinculado a tu contrato, ya que podría especificar cláusulas no recogidas en el Estatuto de los Trabajadores.

Cómo explicar que te marchas

La legislación no especifica si la notificación para romper el periodo de prueba debe realizarse por escrito o si es suficiente con una simple comunicación verbal. No obstante, lo recomendable es utilizar las dos vías: comentárselo a tu responsable en privado (siempre antes que al resto de tus compañeros), y luego formalizar esa comunicación mediante un escrito a la atención de la empresa o del responsable de Recursos Humanos (o a tu jefe directo si la empresa no cuenta con este departamento) firmado por ti y en el que especifiques la fecha, tu nombre y apellidos, tu DNI y la voluntad de abandonar la empresa de forma cordial.

Pero más allá de las consideraciones legales, no nos cansaremos de repetir que siempre es recomendable abandonar una empresa de forma cordial. Comunica tu decisión con honestidad y respeto y busca un punto de entendimiento, en la medida de lo posible. Di lo que tengas que decir, pero sin revanchismo ni rencor.

Y por último, sé agradecido. Agradece la oportunidad que te dieron al contratarte y valora los aspectos positivos de la empresa y de las personas que forman parte de ella. No se trata de ser pomposo ni empalagoso, sino de hacer que la salida sea lo más amable posible. Más allá de las formas y la cortesía, nunca sabes si volverás a conectar con ellos o si alguna empresa en el futuro les llamará para pedir referencias sobre ti.

Ya has anunciado que te vas, y ahora ¿qué?

¿Qué obligaciones tiene la empresa?

En primer lugar, la empresa está obligada a emitir un certificado de empresa. Es decir, el documento que acredita tu situación de desempleo y la causa. En este caso, un código 21, que significa “baja voluntaria”. Con ese certificado, que suele llegar directo al SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), podrás inscribirte como solicitante de empleo, y tu trabajo en esa empresa constará como parte de tu historial laboral. La empresa está obligada a emitir este documento en un plazo de diez días a partir de tu comunicación de baja voluntaria.

En cuanto a la cotización, naturalmente todos los días trabajados durante el período de prueba han de estar cotizados y reflejados en tu informe de vida laboral. Si este no es el caso, tendrás derecho a reclamar a la empresa, puesto que eso significa que no te dieron de alta como trabajador en la Seguridad Social, algo a lo que están obligados desde el primer minuto en que trabajas para ellos (aunque sea en período de prueba).

Algo a lo que también tendrás derecho será a percibir un finiquito, aunque con matices: deberías recibir, normalmente, tanto la parte proporcional de las pagas extraordinarias –si estas no están prorrateadas– como la paga por las vacaciones que has generado y no has disfrutado. Eso sí, no tendrás derecho a una indemnización, puesto que se trata de una baja voluntaria.

¿Tienes derecho a paro?

En general, si eres tú quien decide dejar la empresa (lo que se conoce como “baja voluntaria”), no tienes derecho a paro. De esta misma forma, tampoco podrás cobrar la prestación por desempleo si decides abandonar la empresa antes de haber superado tu período de prueba. Es por ello que tu situación financiera (estructura de gastos, nivel de ahorro, personas dependientes de ti, ayuda familiar) será algo a tener en cuenta a la hora de plantearte tu marcha.

El Estatuto de los Trabajadores contempla algunas situaciones en las que el trabajador podrá cobrar el paro aunque haya sido suya la decisión de marcharse, si bien la mayoría son poco comunes dentro de un período breve como este. En esos supuestos, no olvides que es aconsejable contar con asesoramiento legal, puesto que la causa que alegues deberá estar documentada para poder ser demostrada. De esa forma, el SEPE podrá darte acceso a cobrar el paro pese a tratarse de una baja voluntaria.

Ahora ya tienes toda la información necesaria para planificar la ruptura de tu periodo de prueba si el trabajo o la empresa no son lo que esperabas. Pero, en cualquier caso, recuerda que quizás te interese empezar a buscar otro empleo con discreción antes de abandonar tu puesto. Dejar tu puesto durante el periodo de prueba puede ser la decisión acertada, solo necesitas planificar bien tus movimientos.

Foto de WTTJ

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Javier Lacort

Redactor freelance especializado en tecnología y startups

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