Perfil júnior: 5 meteduras de pata que puedes evitar en tu nueva empresa

Perfil júnior: 5 meteduras de pata que evitar en tu nueva empresa

Cuando empezamos en el mundo empresarial es casi inevitable que cometamos errores, muchas veces por puro desconocimiento. Hay errores que resultan relativamente evidentes y en principio son fáciles de evitar, como faltar el respeto a un colega, llegar tarde al trabajo o escribir un correo con faltas de ortografía. Pero hay otras meteduras de pata que no son tan claras y que pueden dificultar tu integración en tu nueva empresa. Si tienes un perfil júnior, descubre los 5 errores que podrías estar cometiendo sin darte cuenta y cómo puedes evitarlos.

Sí, el mundo del trabajo tiene sus códigos que deberás ir aprendiendo, ya que te permitirán hablar el mismo idioma que tus compañeros y dejar atrás tu perfil como trabajador con poca experiencia. Tampoco es que corra prisa, pero cuanto antes te sumerjas en el ecosistema de tu nueva empresa y comiences a olvidarte de los tics de novato, más cerca estarás de despegar profesionalmente. Hablamos con trabajadores experimentados, mánagers de empresas y una experta en RR. HH. para que nos cuenten qué errores suelen cometer los perfiles júnior y cómo evitarlos.

Error 1: No pedir ayuda cuando la necesitas

Acabas de empezar en el mundo laboral y aunque pongas toda tu buena voluntad, nadie espera que lo hagas todo bien a la primera. Reconocer que no sabes cómo se hace algo o pedir ayuda a tus compañeros no solo te ayudará a aprender cómo se manejan ellos en la empresa, sino también a estrechar lazos y sentirte uno más del equipo. Eso sí, tampoco es recomendable que lo preguntes todo, para evitar entorpecer el ritmo de trabajo de tus compañeros.

Néstor Tejero Bermejo, director general de Reinicia, aconseja pedir ayuda cuando sea necesario, pero tomar también como costumbre reflexionar sobre posibles soluciones. Para Tejero, muchas dudas son fruto de la inseguridad de los perfiles júnior, por eso, aportar una solución siempre que se plantee un problema nos ayudará a ganar confianza en nosotros mismos. “Hace unos años, en nuestra empresa, teníamos una regla: cada persona que viniese a plantear un problema, debía pensar también una posible solución al mismo”, explica. Según este profesional, esta es una excelente manera de fomentar una metodología de trabajo que implique ser práctico, proactivo y resolutivo, algo que te beneficiará en un futuro.

Error 2: Perder tiempo

Quizá los primeros días en tu nueva empresa tengas cierto margen para demorarte un poco más en las tareas, pero pasado un tiempo prudencial deberías ir tomando el ritmo del trabajo. No hay nada más desesperante que un compañero que haga que el trabajo del resto del equipo se retrase. Nos lo cuenta Óscar Santiago encargado de unos grandes almacenes en Valencia: “El principal error que cometen los perfiles júnior es emplear más tiempo del necesario en muchas tareas. Al principio es normal y dejamos un margen de tiempo para que se adapten a las rutinas, pero si pasadas unas semanas siguen igual, retrasan al resto y se acaba convirtiendo en un problema para el equipo”.

Quizá al principio de un trabajo tiendas a ser demasiado perfeccionista y temas meter la pata si no revisas todo mil veces antes de entregarlo, pero es hora de confiar en ti y empezar a funcionar como uno más. Si hay tareas que se te resisten, pide consejo a tus compañeros para poder mejorar o practica en tu tiempo libre aquello que se te de peor, para luego no perder el tiempo. Sea como sea ¡evita quedarte estancado!

Error 3: Intentar caer bien a todo el mundo

Lo sabemos, eres el nuevo y la tentación de caerle bien a todo el mundo es muy grande, pero jamás deberá ser a costa de dejar de ser tú mismo. Eso no significa que no puedas ser sarcástico o hacer partícipe a tus compañeros de tu célebre humor negro, se trata simplemente de mantener una actitud amable y fomentar la convivencia. María José Basa, consultora de RR. HH., alerta también del riesgo de confundir el espacio de trabajo y a los compañeros con una pandilla de amigos. “Ya no estás en la universidad”, recuerda la experta, y su bien es positivo mantener un tono amistoso con tus colegas de trabajo, conviene tener especial tacto a la hora de expresar opiniones o de atreverse a cruzar la línea que delimita lo laboral con lo personal hasta que hayamos adquirido un nivel de confianza suficiente con nuestros nuevos compañeros.

Bonus: Estrechar lazos con tus compañeros a la salida del trabajo puede ser una muy buena idea. Te ayudará a conocerles en otro contexto y te permitirá presentar otras facetas de tu personalidad que quizás no te sientas cómodo mostrando en el trabajo. Pero cuidado con esa cerveza de más, seguro que no es esa la imagen que quieres ofrecer.

Error 4: Tener miedo a equivocarte

Para Néstor Tejero Bermejo, no hay mayor error que tener miedo a equivocarse y es algo que suele darse en los perfiles más jóvenes. “Cometer errores es parte de la evolución de cualquier profesional e incluso, en ocasiones, algunos errores son el camino a un acierto”, afirma. Si la posibilidad de cometer un error te tiene paralizado, intenta pensar qué es lo peor que podría pasar si tus temores se hicieran realidad; seguro que no es tan grave, ¿verdad? Para Tejero, una forma de fomentar la resiliencia en el trabajo es comprender que los errores son parte del camino de aprendizaje y algo natural a lo que debemos perder el miedo. Si has cometido un fallo, úsalo para afrontar la adversidad y adaptarte hasta lograr las metas que te habías propuesto. El truco está en ver (y afrontar) este tipo de situaciones como un desafío con el que aprender y seguir creciendo a nivel personal y profesional.

Error 5: Tener prisa por avanzar

Para María José Basa, los perfiles júnior a veces pueden sentirse subestimados en sus primeros trabajos “porque en la universidad se prepararon para actividades más complejas que las que se les da en la organización” y pueden sentirse “desaprovechados” o incluso llegar a pensar que se han equivocado de empresa o de carrera. Para la experta sentir que las tareas que te asignan tienen menos valor que las que llevan a cabo algunos de tus compañeros con más experiencia es algo natural, pero debes pensar que, en muchas ocasiones, empezar por este tipo de labores “es parte de la estrategia empresarial para que te integres en el equipo de trabajo y conozcas la cultura de la empresa”.

Tú eres quien mejor conoce tu experiencia y si sientes que el tiempo pasa y tu situación no mejora, siempre podrás comentarlo con tu responsable para saber cómo puedes seguir avanzando en tu puesto. Pero recuerda que en esta etapa es importante aprovechar para aprender todo lo que puedas de la organización, pero además también te servirá para empezar a conocer el mundo del trabajo y tu propia profesión. Cualquier información es valiosa y te convertirá en un mejor profesional para en un futuro poder implementar soluciones desde una visión más amplia.

Recuerda, todas las personas que puedas admirar (incluido el CEO de tu empresa o ese jefe que parece intocable) han estado en tu lugar y, por supuesto, cometieron sus propios errores y avanzaron a su propio ritmo. Si eres responsable, honesto, proactivo, y estás abierto a cambiar la forma de hacer las cosas, tienes un largo camino por recorrer plagado de éxitos.

Foto de WTTJ

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Olga Tamarit

Freelance Content Creator

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