Hablemos de dinero: ¿y si el sueldo dejase de ser un tema tabú?

Hablemos de dinero: ¿y si el sueldo dejase de ser un tema tabú?

Quedas para cenar con los amigos. Comenzáis por hablar de cómo ha ido la semana y según avanza la velada, los temas se van relajando, todo cabe. Sin embargo, si alguien saca el tema del dinero, los gestos se congelan y empezáis a medir mucho más las palabras. Sí: el dinero sigue siendo un tema tabú. Pero ¿y si dejase de serlo? ¿Qué ganaríamos abriendo la veda a comentar nuestro sueldo con familiares, amigos o compañeros de trabajo?

Según los resultados de un reciente estudio de la plataforma Zety, a muchos les resultaría difícil tener un amigo que gane mucho menos dinero que ellos. Quizás les de pudor reconocer lo que pagaron por ese billete de avión o les resulte violento admitir las condiciones ventajosas que les ha dado el banco para comprarse ese piso. En cambio, cuando la situación se invierte, no parece ser tan problemática: solo el 19% de las personas afirman que no podrían ser amigos de alguien que ganara mucho más que ellos.

Pero si los temas relacionados con el dinero pueden afectar incluso a nuestras relaciones personales, ¿por qué nos cuesta tanto tratar abiertamente la cuestión?

Dinero: un tabú en todas las esferas

Sin duda, el dinero sigue siendo un tema tabú para muchos. En el trabajo, solo uno de cada cinco trabajadores aseguran que no sería un problema que sus compañeros de trabajo supieran cuánto ganan. Eso sí, por dentro, muchos se mueren de ganas de saber el sueldo de sus compañeros: al 41% les gustaría.

Muchos se mueren de ganas de saber el sueldo de sus compañeros: al 41% les gustaría.

Y la cosa no mejora en las relaciones personales: quizás debido a las complicaciones que puede suponer para las relaciones de amistad, muchos prefieren evitar el tema del sueldo en conversaciones con amigos y familia. Preguntas como “¿Y tú, cuánto ganas?” son terreno minado. De hecho, tan solo la mitad de los encuestados dice que se sentiría cómodo hablando con sus familiares sobre cuánto gana.

Y si de lo que se trata es de hablar de deudas y problemas económicos, el tabú es aún mayor: solo el 28% de los encuestados se sentiría cómodo hablando sobre sus dificultades económicas con sus amigos. Aunque los más jóvenes parecen mostrarse un poco más abiertos: el 37% de los menores de 38 años afirman que podrían hablar con comodidad sobre problemas de dinero con sus amistades.

Por qué hablar de cuánto ganamos es buena idea

Es normal que, hasta cierto punto, hablar de dinero en el trabajo sea un asunto peliagudo. Al fin y al cabo, es una manera de poner una cifra al valor de nuestro trabajo y sacar el tema implica aceptar entrar en una comparación con los demás. Si ganas poco, te puede dar vergüenza admitir que estés lejos del salario que desearías. Pero si tu nómina es alta, puedes tener miedo de que comiencen a mirarte con otros ojos o de despertar el resentimiento de compañeros, amigos o familiares.

Sin embargo, hablar de dinero y de cuánto ganas al mes tiene muchas más ventajas que riesgos. Abrir la espita podría ayudarte a tomar mejores decisiones sobre cuestiones importantes. “Decisiones como la elección de tu carrera profesional, cambios de trabajo, qué estudiar en la universidad o si debes mudarte de ciudad podrían basarse en datos reales, en lugar de cruzar los dedos y rezar por que no te estés equivocando”, decía Jack Kelly, periodista especializado en asesoramiento profesional, en la revista Forbes.

Pero, ¿qué ganamos exactamente con sacar un tema tan espinoso? Según narra Dane Atkinson en un episodio del pódcast Planet Money, tras haber implementado una política de transparencia salarial en su empresa de marketing digital SumAll, en la que todos los trabajadores podían consultar lo que ganaban todos sus compañeros, estos son los principales beneficios:

Otorgar mayor poder de negociación a los trabajadores

Cuando las nóminas de tus compañeros son un secreto y solo el jefe sabe lo que todos ganan, es la empresa la que tiene todo el poder de negociación. Es lo que se conoce en economía como una “asimetría de la información”.

Pero si quieres pedir un aumento de sueldo y sabes cuánto ganan tus compañeros, tendrás más poder para pedir lo que crees que te pertenece. Y si tu superior no cree que cumples con los requisitos necesarios para mejorar tus condiciones, él también tendrá más autoridad para explicarte qué tienes que mejorar en tu rendimiento para poder estar al nivel al que aspiras.

Contribuir a una política de salarios justos

Cuando la lista de salarios es pública, es mucho más difícil que haya disparidades importantes entre personas que hacen un trabajo similar. Así que, en consecuencia, favorece a la eliminación de la brecha de género y evita la discriminación en el lugar de trabajo.

“No podríamos pagar menos a alguien de una minoría étnica. La gente no lo aceptaría. Tampoco sería posible abusar de alguien con baja autoestima que se ofreciera a un precio más bajo de lo habitual… Así estamos obligados a actuar mejor, de manera más equilibrada”, comentaba Atkinson.

Aportar información fiable para hablar del sueldo en una entrevista

Es una manera de saber cuánto vales en el mercado de trabajo, una información muy útil para acabar con la pesadilla que viven muchos a la hora de abordar el tema del sueldo durante una entrevista de trabajo. ¿Debo evitar dar una cifra? ¿Estoy pidiendo demasiado? ¿Me estoy quedando corto? Si supiéramos lo que todo el mundo gana, tendríamos muchas más armas para reclamar lo que es justo.

¿Hablar de dinero no es lo tuyo?

Si normalmente sacar la cuestión del salario te resulta demasiado violento, hay varias tácticas que puedes utilizar para abordar este tema con tacto.

Si lo que quieres averiguar es cuánto dinero puedes pedir para un puesto o si ha llegado el momento de pedir un aumento de sueldo, puedes hablar de rangos en vez de cifras concretas: algunas personas se pueden sentir incómodas a la hora de dar un número, pero la conversación se vuelve algo más sencilla si en su lugar hablamos rangos aproximados. De esa manera, puedes tener una guía sobre tu situación, aunque tu interlocutor no se sienta cómodo compartiendo los números exactos de su nómina.

También puedes optar por, en lugar de tener que abordar el tema con familiares o amigos, comentar tu sueldo con alguien en una posición similar o que haya trabajado en tu campo, y preguntarle cómo cree que se sitúa esa cantidad en relación a los salarios habituales en el sector.

El caso de SumAll es una excepción, pero está claro que normalizar las conversaciones sobre dinero no solo nos ayudaría a obtener información relevante sobre el mercado de trabajo a través de tus amigos, familiares o compañeros, sino que puede darnos las herramientas necesarias para mejorar nuestra situación profesional.

Foto de WTTJ

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Ivo Cabral

Periodista freelance

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