Tú también tienes derecho a la desconexión digital

  • October 31, 2019

¿Miras los mensajes del trabajo nada más despertarte? ¿Has recibido una llamada un viernes a última hora de la tarde que te ha aguado la fiesta durante el fin de semana? No tiene por qué volver a pasarte. En España existe desde 2018 una ley que reconoce tu derecho a desconectar del trabajo.

La mitad de la población activa española responde e-mails y llamadas de trabajo durante sus vacaciones o fines de semana (hasta un 68% en el caso de los mandos intermedios y hasta el 84% para los cargos directivos), lo que les impide “desconectar” de su trabajo y descansar de forma adecuada. La situación es más preocupante de lo que parece, ya que la falta de descanso incrementa el estrés en el trabajo: tres de cada diez españoles sufren estrés laboral “siempre” o “casi siempre”, según la última encuesta nacional de condiciones de trabajo.

Empezaba a hacerse patente la necesidad de regular los nuevos hábitos de organización en las empresas. Por ello en España, desde diciembre de 2018, existe una ley que reconoce el derecho al descanso de los trabajadores.

El concepto de la desconexión digital

Se ha demostrado en múltiples ocasiones que el descanso mejora la productividad y creatividad de los trabajadores. Para ello es fundamental que se respeten el tiempo de descanso, los permisos y las vacaciones, con el objetivo de promover la conciliación de la vida laboral, personal y familiar.

Es por esto que, en una sociedad cada vez más conectada, establecer ciertos límites por lo que respecta a la conexión y a los requerimientos laborales fuera del horario de trabajo se convierte en algo necesario. El derecho a la desconexión digital surge, por tanto, para asegurar la posibilidad para los trabajadores de no responder e-mails o llamadas de trabajo fuera del horario laboral.

La primera vez que apareció el concepto de desconexión digital en un texto legal fue en Francia, donde fue incluido en la Ley del Trabajo y el Código del Trabajo de Francia el 1 de agosto de 2016 y entró en vigor el 1 de enero de 2017. La medida se aprobó en el país vecino para regular la cultura laboral de la “disponibilidad continua”, que si bien ha permitido el trabajo de forma remota, lejos de la oficina, también ha tenido como consecuencia un aumento de las horas extra, generalmente no remuneradas.

¿Qué dice la ley?

La Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales reconoce por primera vez en su artículo 88 el derecho a la desconexión digital, como manifestación concreta del derecho al descanso de todos los trabajadores.

En primer lugar, establece que tanto los trabajadores por cuenta ajena como los empleados públicos tendrán derecho a la desconexión digital, es decir: fuera del tiempo de trabajo reglamentario o convencionalmente establecido en su puesto de trabajo, se garantizará el respeto del tiempo de descanso, permisos y vacaciones de los trabajadores, así como de su intimidad personal y familiar.

Aunque cabe recordar que el ejercicio de este derecho está sujeto a lo establecido en la negociación colectiva o, en su defecto, a lo acordado entre la empresa y los representantes de los trabajadores. La ley permite a las empresas implementar el derecho a la desconexión según las particularidades propias de cada sector y las realidades empresariales. Así que será la propia empresa la encargada de:

  • elaborar una política interna en la que se definan las modalidades de la desconexión. Por ejemplo, un acuerdo por escrito donde las reuniones se realizarán teniendo en cuenta el tiempo de duración y, preferiblemente, no se extenderán hasta más tarde de la finalización de la jornada de trabajo.

  • formar a los trabajadores para que hagan un uso razonable de las “herramientas tecnológicas”: es responsabilidad de cada trabajador entender que, aunque puede seguir enviando e-mails fuera del horario de trabajo, no estará obligado a leerlos ni a responderlos.

¿Por qué necesitamos una ley para la desconexión digital?

Xavi Ros es el CMO (director de marketing) de MedVisit y se ocupa de todas las tareas que afectan a la comunicación externa de la empresa, tanto online como offline. Según explica, “esta ley permite reducir el estrés de los trabajadores provocado por el hecho de tener que estar pendiente de demasiados asuntos a la vez”.

Lejos de suponer un perjuicio para la empresa, el derecho a la desconexión digital supone también un beneficio para la compañía: “Con la aplicación de esta ley, la empresa espera recibir una mayor dedicación del trabajador cuando esté en su horario laboral y así conseguir mayor productividad”, remata Xavi.

¿Cómo aplican la ley las empresas?

Si bien la ley no fija un número mínimo de medidas, sí es conveniente que, aquellas que la empresa opte por implantar, sean claras y medibles. Por ello, para poder elaborar una guía sobre el uso adecuado de las herramientas digitales, las empresas deberán:

  • Llevar a cabo una encuesta entre los trabajadores para conocer exactamente la situación de sus empleados. Por ejemplo, servirá para conocer cuántas veces un superior ha pedido respuesta a una petición fuera del horario a sus trabajadores, o cuántos pudieron designar a otro compañero para que se encargara de sus e-mails mientras estuviesen de vacaciones.

  • Identificar aquellos puestos y departamentos en los que resulta más complejo implantar la política de desconexión digital. Es el caso, por ejemplo, de los departamentos de marketing o ventas, en los que donde es más habitual el trato con clientes que no necesariamente respetarán los horarios de la empresa a la hora de enviar un e-mail, o aquellos que estén en contacto con clientes o proveedores internacionales que se encuentran en una zona horaria distinta de España.

  • Diferenciar entre empleados con móvil y ordenador portátil propiedad de la empresa de aquellos que no los tienen. Precisamente, para aquellos que tengan un móvil o un ordenador para el trabajo y otro personal puede resultar más sencillo practicar la desconexión.

Cargos de responsabilidad

Si bien es cierto que esta “desconexión” no se aplica de igual manera a todos los perfiles. La ley permite a los trabajadores con puestos directivos o de responsabilidad de aplicar este derecho según se acuerde previamente con la empresa. “En mi caso, por mi puesto, debo permanecer mínimamente conectado por si hay alguna emergencia. Si veo alguna notificación urgente, por lo general acostumbro a contestar y afrontar la situación, a no ser que lo que me ocupe en ese momento sea más urgente”, explica Xavi.

El CMO apunta uno de las cuestiones básicas en este debate: el concepto de “urgente”. “Una situación laboral urgente es aquella que detiene la principal actividad empresarial y que puede afectar gravemente a la empresa (por ejemplo, a nivel de facturación o de organización interna)”, afirma. “Sin embargo, sí intento que las personas de mi departamento tengan una desconexión laboral completa: hasta el momento, no he requerido su actuación fuera del horario laboral”.

El caso del teletrabajo y del trabajo flexible

¿Y qué sucede con los empleados que trabajan de forma remota? Con la transformación digital, cada día son más las empresas que optan por incorporar el teletrabajo en algunos puestos de la compañía. Concretamente, a mediados de 2018, la cifra en España alcanzaba los 1,43 millones de trabajadores. A ellos también les afecta el derecho a la desconexión digital. La nueva ley garantiza que el uso de los medios electrónicos (como ordenadores portátiles o smatphones) que permiten el trabajo remoto no provoquen que la jornada laboral se extienda.

El debate se complica al incluir en la ecuación los trabajos o departamentos en los que se tiende a una jornada laboral flexible. En empresas que apuestan por medir el rendimiento de un trabajador según los resultados y no según las horas trabajadas, aplicar el derecho a la desconexión digital puede convertirse en todo un reto. Ya lo apuntaba el periódico británico The Guardian tras la aprobación de la ley homóloga en Francia (un debate que está muy vivo actualmente en España), al afirmar que, aunque los trabajadores están en general a favor de la ley de desconexión, “no quieren perder la autonomía y la flexibilidad que les aportan los dispositivos digitales”.

El cambio en la norma va a impedir que tengan lugar situaciones en las que se impedía el descanso del trabajador, lo que evitará el riesgo de fatiga y ansiedad por la sobrecarga de trabajo. Pero, para que la ley se aplique correctamente, es imprescindible que haya políticas de desconexión internas en las empresas. Frente al aumento de la presencia de las novedades tecnológicas en nuestra vida, el modelo social basado en el trabajo asalariado parece estar enfrentándose a su última crisis, aunque el reto ya no sea tan nuevo: encontrar un equilibrio entre trabajo y vida personal.

Foto de WTTJ

¡Sigue a Welcome to the Jungle en Facebook y abónate a nuestra newsletter para recibir nuestros mejores artículos!

Bea González

Periodista

Etiquetas

  • Añadir a favoritos
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en LinkedIn

Descubrir más

Los últimos artículos

¡Síguenos!

¿Buscas respuestas? Recibe tu dosis de inspiración semanal y las ultimas tribus de la jungla.

Y en nuestras redes sociales: