Carta de presentación: por qué te interesa si tienes un perfil júnior

Incluir una una carta de presentación si tienes un perfil júnior

¿Tu único trabajo ha sido como monitor en un comedor infantil o como voluntario en un campus de verano? Tras la universidad, ¿el máximo contacto que has tenido con una empresa han sido tus prácticas curriculares? Si has terminado tu formación hace poco y tu experiencia laboral es más bien escasa, adjuntar una carta de presentación a tu currículum puede ayudarte a impulsar tu candidatura. Te explicamos por qué deberías utilizar este recurso que te ayudará a destacar entre el resto de candidatos.

Los recruiters tienen cada vez menos tiempo para dedicar a cada candidatura y para ciertos puestos prefieren centrarse en el currículum, en el que el candidato habrá incluido un breve texto de introducción. Sin embargo, si eres un perfil júnior y tienes poca experiencia profesional, una carta de presentación puede permitir a la empresa profundizar en tus aspiraciones y habilidades personales.

“Al tener menos experiencia profesional, tienes que buscar otros recursos para destacar y empatizar con la persona que está al otro lado. Esta carta te permite explicar quién eres y cuáles son tus motivaciones para implicarte en el proyecto”, explica Giulia Miazzo, HR Manager en Payfit España. Desgranamos con su ayuda los motivos por los que vale la pena acompañar tu candidatura de una carta de presentación y que esta pase quizás de ser una más, a ser la más interesante.

1. Para valorar las experiencias que han contribuido a tu crecimiento

Si tu experiencia profesional en tu sector es poca o nula, a la hora de presentarte debes pensar en otras armas que te sirvan para seducir al recruiter. Según explica Giulia, te conviene explicar:

  • tus experiencias universitarias y otros estudios.
  • tus experiencias profesionales (si las tienes).
  • otros proyectos interesantes en los que hayas participado.

Destaca los principales aprendizajes que hayas obtenido en cada experiencia y subraya aquellos que puedan tener conexión con la oferta de trabajo a la que te presentas.

También es importante que reflexiones sobre tus soft skills, la llamadas “habilidades blandas”, y que las utilices como munición principal. “Piensa en lo que puedes aportar a nivel personal y en lo que has aprendido hasta el momento. Y, sobre todo, demuestra que tienes muchísima capacidad de aprendizaje”, aconseja Giulia. Eso sí, ten en cuenta que a la empresa no le interesarán todas y cada una de tus habilidades. Elige las más adecuadas.

2. Para mostrar tu interés hacia la empresa o un proyecto concreto

Demuestra que has hecho una reflexión previa y que has buscado información sobre la empresa a la que te diriges. “Si tienes poca experiencia laboral, este uno de los puntos que más te puede beneficiar. Hazle entender al seleccionador que conoces bien la estructura de la empresa, el producto o el servicio que ofrece, sus valores, su visión, el tipo de personas trabajan allí…”, apunta Giulia. En la carta también puedes mencionar algún eje estratégico de la empresa que te haya llamado la atención, explicando el porqué.

De hecho, los perfiles más jóvenes pueden generar dudas a los recruiters respecto al nivel de madurez o la capacidad para cumplir objetivos. En este caso, el hecho de redactar una carta de presentación y ser capaz de adaptarla a las necesidades de la empresa te ayudará a demostrar “la madurez y profesionalidad necesarios”.

Por ello, “nunca utilices una plantilla”, alerta Giulia. “Crea una carta con un contenido específico que se adapte al perfil de la empresa con la que quieres contactar”, ya que con ello le estarás trasmitiendo al recruiter que tienes un gran interés en su empresa o proyecto.

3. Para destacar las habilidades que encajan con el puesto

¿Qué habilidades conviene destacar? Depende mucho del puesto de trabajo y de la empresa, pero según comenta Giulia, hay un procedimiento que siempre funciona: “Lo primero que hay que hacer es fijarse bien en la descripción de la oferta de empleo. Allí se suelen especificar las habilidades que busca la empresa. Parece una tontería, pero en la mayoría de cartas y currículums que recibimos se nota que los candidatos ni las han leído”.

Identifica las que encajen con tu perfil (tanto hard como soft skills) y, cuando redactes la carta de presentación,haz hincapié en las que sí reúnes y que además reflejan tu personalidad. También puedes hacer mención a aquellas habilidades, si las tienes, que son valoradas por la mayoría de empresas: “En general, se busca a personas con capacidad de organización, que sepan comunicar a nivel interno y externo, y que sepan trabajar en equipo”.

4. Para exponer tu proyección profesional para el futuro

El recruiter apreciará saber cuáles son tus objetivos para tu futuro profesional. Explícalos brevemente en la carta de presentación, pero sobre todo, relaciónalos con la oferta laboral a la que te gustaría optar y explica por qué crees que la experiencia en la empresa podría suponer un impulso o un avance en tu recorrido profesional.

Si te interesa seguir formándote mientras trabajas, ya sea un máster, idiomas o cualquier otro curso formativo, menciónalo también en tu carta. “Eso demuestra ambición, ganas de aprender y de querer evolucionar continuamente, y esto está muy bien valorado”, apunta Giulia.

Pero ten cuidado de no convertir este “pro” en un “contra”: “Al seleccionador le puede preocupar que el candidato no sea capaz de compaginar trabajo y estudios y de distribuir correctamente las energías entre ambas cosas”, advierte Giulia. En este caso, lo puedes solucionar explicando bien cómo te vas a organizar.

5. Para manifestar que eres un profesional con las ideas claras y capaz de comunicarlas

Organiza bien tus ideas en un texto de entre tres y cinco párrafos (máximo una página) que sea claro y conciso. No te extiendas demasiado, recuerda que el tiempo es oro para un seleccionador. “Todos podemos escribir tres o cuatro páginas sobre nuestra vida, pero si consigues resumirlo en unos párrafos, demostrarás que tienes capacidad de síntesis, que es algo muy buscado”, añade Giulia.

Y antes de decidir qué tono vas a utilizar, analiza qué lenguaje utiliza la empresa en sus comunicaciones. Para ello puedes consultar:

La clave es conocer la cultura de la empresa y su manera de comunicarse, para poder adaptarte a esas directrices. Si te diriges a una startup, posiblemente puedas emplear un lenguaje más personal y creativo, mientras que si se trata de una empresa más tradicional, el tono será mucho más formal. “Las empresas buscan candidatos que encajen con su filosofía y quieren poder verlo reflejado con solo leer tu carta”, sentencia Giulia.

Dos últimos consejos: revisa el texto a conciencia y evita los errores gramaticales y de forma (no hay nada peor que una candidatura con mala ortografía), y sé creativo, pero sin pasarte. Una videocarta de presentación también puede ser una buena idea, siempre que tengas claro a quién la diriges y responda a los criterios que te hemos expuesto. Mide bien tu mensaje y transmite que tienes ganas de formar parte del equipo, pero deja las ocurrencias para más adelante: ya tendrás la oportunidad cuando acudas a la primera entrevista.

Foto de WTTJ

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Laia Antúnez

Freelance Content Creator

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