Tengo miedo a que me despidan, ¿cómo gestionarlo?

Tengo miedo a que me despidan, ¿cómo gestionarlo?

En estos tiempos turbulentos, son muchos los empleados que temen por su futuro. Es el caso de Inés y Laura (nombres ficticios), dos empleadas con contratos indefinidos que no se conocen, que viven en ciudades distintas y que trabajan en dos sectores muy diferentes. Sin embargo, estos días, comparten el mismo miedo: perder su empleo por culpa de la crisis económica. Aquí van nuestras recomendaciones para ayudar a manejar este miedo y mantener la fe en tu carrera profesional.

Según un sondeo realizado por Sigma Dos para El Mundo, el 41,9% de los españoles ha temido perder su empleo en los últimos meses y más de dos tercios están muy preocupados por el impacto que el coronavirus va a tener en la economía de sus familias. En otras palabras, cuatro de cada cinco españoles sienten que están en “la silla caliente”.

Los datos demuestran que estos temores no son infundados: el coronavirus se ha llevado a muchas compañías y muchos puestos de trabajo por delante. En apenas dos meses, la crisis provocó el cierre de 133.000 empresas, según datos de la Seguridad Social, y los pronósticos no son buenos: el Banco de España anunciaba a principios de junio que la tasa de paro en nuestro país, que al cierre del primer trimestre se sitúa ya en el 15,3%, podría superar el 24% en 2021, niveles inéditos desde 2014.

Todos tenemos miedo

Angustia ante lo desconocido

Según la Real Academia Española, el miedo se define como “la angustia por un riesgo o daño real o imaginario”, también como “el recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea”. En el ámbito laboral, la temida impresión de que “nos van a echar” puede surgir de un cambio en nuestro entorno de trabajo, como la llegada de un nuevo mánager o de un nuevo compañero que se ha anunciado como “gran fichaje”. Esta novedad altera el equilibrio que se había establecido y nos saca de nuestra zona de confort. El elemento disruptivo aparece como una amenaza.

En el contexto de la crisis provocada por el Covid-19, el problema aparece cuando “todo lo que era predecible a nuestro alrededor ya no lo es: la economía, el devenir de los mercados, los apoyos que damos por sentado. Todo eso ha desaparecido. Estamos ante un mundo nuevo que desconocemos y que ha acabado con la falsa sensación de seguridad”, cuenta Alberto Raba, empresario y coach personal y profesional, para quien esa sensación de seguridad en la que hemos vivido es irreal e ilusoria, “porque la vida tiene muchos cambios y esto nos va a ayudar a ser conscientes de ello”. “A esto hay que añadir el miedo sanitario, que es diferente, que se da en perfiles diferentes y que a veces, también puede darse a la vez en la misma persona que tiene miedo a ser despedido”, añade.

El peso de la incertidumbre

Inés G. (37 años), que trabaja en el sector de la educación, conoce bien la angustia que provoca la falta de seguridad: “En este período de incertidumbre, tengo miedo a que me despidan casi todos los días, aunque sobre todo lo tuve en los dos primeros meses de la pandemia. Mi principal tarea consiste en conseguir que los futuros alumnos paguen la reserva de la plaza para estudiar el curso académico 20/21, pero ante una situación económica tan complicada…”.

Y es que ante un panorama económico incierto, la incertidumbre golpea especialmente a quienes trabajan en algunos de los sectores más afectados por la crisis. Es el caso también de Laura F. (29 años), trabajadora de una startup de belleza. “En mi empresa hubo un número elevado de despidos a las pocas semanas de empezar la pandemia, muchos de ellos compañeros de equipo, lo que generó una sensación terrible de inseguridad y desconcierto. Desde entonces sentí que en cualquier momento, y sobre todo si las cosas van mal, yo también podría perder mi empleo… Siento angustia, especialmente, si cometo algún error”.

¿Cómo nos afecta el miedo a ser despedidos?

El miedo a perder el empleo trae consigo problemas de estrés y ansiedad entre los trabajadores, lo que nos impide concentrarnos en nuestras tareas. En este contexto, es fácil perder la seguridad y la confianza en el futuro de la empresa o incluso acentuar la falta de confianza en uno mismo. “Intento no pensar en lo que sé que necesito mejorar o en lo que hacen bien otros compañeros, aunque es difícil no compararse, porque en mi trabajo todo está monitorizado. Sin duda, ahora reflexiono más sobre esas cosas en las que creo que no doy la talla, aunque para mitigar el miedo pienso que esto pasará y que mi trabajo sí es valorado en mi empresa”, reflexiona Laura.

“Para mí, la parte importante de este miedo es la pérdida de autoestima: lo primero que piensas si tienes miedo a que te echen es que tú no vales para ese puesto. Cuando las cosas en el trabajo van en este sentido, te muestras irascible, no confías en que puedas hacer las cosas bien y, entonces, cuando te pones a hacerlas, salen peor”, explica Alberto Raba. Para este profesional, el miedo es una sensación negativa “porque, cuando tienes miedo a perder algo, lo sobreproteges y actúas con tensión, y eso va en detrimento de tu rendimiento. Nos anticipamos a un escenario negativo y proyectamos una visión negativa en los demás”.

Plántale cara al miedo

El contexto no es el más favorable, cierto. Pero dominar nuestros miedos está en nuestras manos. Según explica Alberto Raba, podemos aprovechar este momento para analizar nuestra situación laboral y descubrir que quizás podamos convertirlo en una oportunidad:

Ten una mirada positiva

En tu trabajo diario, esfuérzate en mantener tu rendimiento y en estar motivado. “Hace algunos años, cuando estuve trabajando en Australia, tardé mucho en conseguir un empleo estable y me acostumbré a reiniciar muy rápido cuando algo no sale bien en lo laboral. Me gusta demostrar que sirvo para mi trabajo poniendo esfuerzo y dedicación en hacer las cosas bien, eso me ayuda a pensar que soy pieza fundamental”, comparte Inés. “Si en un sitio no te quieren, en otro seguro que lo harán”, concluye.

Y si bien cambiar de trabajo no sea lo que tienes en mente ahora mismo, enumerar los posibles aprendizajes que podría proporcionarte o los aspectos que podrías mejorar de cara a tu futuro profesional puede ayudarte a reducir la ansiedad frente a un posible despido.

Conoce tus capacidades profesionales

“Cuando tienes miedo a que te despidan, te fijas en cuáles son tus puntos débiles y áreas de mejora”, explica Raba. “Todos necesitamos encontrar un equipo de trabajo que nos complete y donde podamos aportar algo que a ellos les haga mejores. Dedicar tiempo a entender que somos muy buenos para unas cosas y no tanto para otras me parece el mejor consejo para superar el miedo a que te echen del trabajo”, aconseja Alberto Raba. ¿Te interesa esta idea? El experto recomienda el libro El elemento: descubrir tu pasión lo cambia todo del educador Ken Robinson: “Te ayudará a entender que hay una relación íntima entre a lo que le dedicas más tiempo, lo que más te gusta y lo que mejor se te da”.

Explora el mercado

Después de analizar tus fortalezas y debilidades, echa un vistazo al mercado laboral y averigua si tus cualidades tienen un valor en él. ¿Estás en el sector adecuado o podrías aportar más valor en otro tipo de empresa? ¿Qué perfil tienen las ofertas que aparecen para puestos similares al tuyo? Quizás descubras que tienes aptitudes especialmente solicitadas en el mercado laboral o, por el contrario, que hay ciertas capacidades que necesitarías adquirir, lo que te permitirá plantearte cómo formarte y desarrollar esas nuevas aptitudes antes de tener que enfrentarte de nuevo a cualquier proceso de selección.

Cuando analizamos el miedo que tenemos a algo, en este caso a tener que abandonar nuestra empresa, estamos más preparados para superarlo. Ya habrás descubierto que tratar de ignorarlo no hará que se vaya. ¿La alternativa? Tomar el control de este miedo para transformarlo en algo útil para tu futuro profesional.

Foto de WTTJ

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Bea González

Periodista

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