¿Cómo destacar los trabajos de estudiante en tu currículum?

24 jun 2020

4 min

¿Cómo destacar los trabajos de estudiante en tu currículum?
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Existen un sinfín de posibilidades en el ámbito de los empleos para estudiantes: ventas, restauración, vendimia, cuidado de niños, animación sociocultural, clases particulares… A veces, incluso parece que logras conocer más sectores como estudiante que durante el resto de tu carrera profesional. Estos trabajos realizados mientras estudias a menudo son contratos cortos y no necesariamente relacionados con el rumbo profesional que deseas tomar, pero sí reflejan tu personalidad y tus habilidades. En España, se calcula que más de 700.000 jóvenes estudian y trabajan a la vez. Sin embargo, es normal que te surjan dudas a la hora de redactar tu currículum para buscar unas prácticas o para tu primer empleo. ¿Es necesario mencionar aquellas experiencias que no fueron ni prácticas ni contratos a largo plazo? ¿Cómo puedes sacarles partido para fortalecer tu candidatura? Respondemos a estas preguntas y te damos nuestros mejores consejos.

Los “pequeños trabajos”: tu entrada al mundo laboral

Los trabajos de estudiante son tu primera inmersión en la jungla del empleo. Gracias a ellos, aprendes a respetar las relaciones jerárquicas, a ser puntual, a entender lo que es un contrato y a apreciar el valor del trabajo, entre muchas otras cosas. En resumen, estas experiencias te permiten descubrir e interiorizar el funcionamiento del mundo laboral. Son normas que deberás seguir el resto de tu vida profesional y que te aportan habilidades que podrás destacar en tu currículum. Según Jacob Leos-Urbel, director adjunto del Centro de investigación John W. Gardner para los jóvenes y sus comunidades de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), este tipo de empleos “favorece el desarrollo de habilidades no cognitivas, como la gestión adecuada del tiempo, la perseverancia y la confianza en uno mismo”.

Estas son algunas de las habilidades que estos pequeños trabajos permiten desarrollar:

  • La capacidad de adaptación: a un nuevo entorno, equipo, producto desconocido o sector de actividad.
  • La proactividad: debido a que suele tratarse de contratos cortos, debes ser capaz de actuar con rapidez.
  • La autonomía: a pesar de que seguramente tienes un superior, este va a esperar que seas eficaz y proactivo.
  • Una mente abierta: estar dispuesto a conocer nuevas formas de hacer las cosas, nuevos sectores, etc. Tus futuros compañeros quizás nunca hayan tenido el mismo tipo de experiencia.
  • El multitasking: gracias a la gestión de situaciones muy variadas.
  • La resistencia al estrés: tanto para superar los períodos más ajetreados en un restaurante, como la llegada de muchos clientes a una tienda.
  • La responsabilidad: por ejemplo, si te encargas de garantizar la seguridad de las instalaciones en un evento o de un grupo de niños en sus actividades extraescolares.

En general, las empresas consideran que quienes compaginan el trabajo con los estudios son personas motivadas y aplicadas. En todo caso, esta es la opinión de Quentin, director de operaciones y responsable de contratación de la plataforma para autónomos Malt: “Los candidatos que ya han hecho algún trabajillo suelen saber ingeniárselas, lo que es una cualidad valiosa, sobre todo para las startups. Suelen ser personas que toman las riendas de su vida. Y aún mejor si existe cierta conexión entre esos trabajos y su carrera, o si los ejercieron con convicción”.

Por lo tanto, multiplicar estas experiencias es la mejor forma de ampliar tus horizontes y desarrollar la capacidad de adaptación, indispensable para entrar en la vida laboral. Asimismo, en el caso de que haya dos candidatos con perfiles muy similares, la empresa podría basarse en estas experiencias adicionales como último criterio para tomar una decisión.

5 consejos para destacar los trabajos de estudiante en el currículum y la entrevista

1. Selecciona las experiencias más pertinentes

Mantén en tu currículum solo aquellos trabajos que te ayudaron a adquirir las habilidades mencionadas en la oferta de empleo. Las lecciones aprendidas en estos puestos aportan un auténtico valor añadido. Por ejemplo, tener experiencia como camarero te enseña a trabajar de cara al público, gestionar el estrés y priorizar tareas, que son habilidades a las que podrías sacar partido en otro tipo de empleos, como en el sector de ventas.

Para seleccionar los trabajos más pertinentes, haz una tabla con dos columnas. A la izquierda, haz una lista de tus pequeños empleos con las habilidades que adquiriste en cada uno. A la derecha, apunta las habilidades requeridas en la oferta en cuestión. Después, compara ambas columnas para saber qué experiencias debes mantener en tu currículum.

2. Menciona resultados concretos

Si lograste alcanzar objetivos precisos en tus anteriores trabajos, destácalos. Por ejemplo, quizás tu aportación y actitud comercial contribuyeron al aumento de ventas de una empresa. De ser así, ¡no dudes en mencionarlo! Asimismo, si diste clases particulares, habla de lo que ayudaste a tu alumno a lograr: obtener el diploma de ESO, aumentar su nota media, etc. Los resultados obtenidos son la mejor prueba de tu éxito, por lo que debes destacarlos tanto como sea posible.

3. Nunca menosprecies una experiencia

Si has decidido mencionar un trabajo de estudiante en tu currículum y en la entrevista, seguramente es porque aporta algo a tu candidatura. Además, teniendo en cuenta tu edad y el hecho de que acabes de terminar tus estudios o, incluso, de que aún eres estudiante, es normal que no puedas incluir experiencias más significativas, por lo que no tienes de qué avergonzarte. No seas demasiado modesto ni menosprecies tus experiencias. Descríbelas de manera positiva, tanto en tu currículum como durante la entrevista. Por ejemplo, si trabajaste en la empresa de tu familia, no lo trivialices. Es una experiencia tan importante como cualquier otra, pues podrías haberte quedado en casa sin hacer nada.

4. Destaca aquellos trabajos que requieren una formación específica

Una formación en primeros auxilios, un diploma de monitor de tiempo libre… Si alguno de tus empleos como estudiante ha requerido una formación, haz hincapié en ello. Es una inversión que exige un sacrificio y demuestra tu motivación, ya que no aporta una recompensa instantánea. Por ejemplo, hacer una formación durante las vacaciones de Navidad para conseguir un trabajo de verano revela una auténtica voluntad que no todo el mundo tiene.

5. Si has tenido muchos trabajos similares, elige las experiencias más largas

El apartado de “Otras experiencias” de tu currículum se va llenando a medida que realizas prácticas o contratos de aprendizaje. Así pues, si has tenido muchos trabajos de estudiante, debes mantener solo los más significativos. Prioriza tus experiencias más largas, ya que estas tendrán un mayor peso en el currículum y transmitirán a la empresa que tuviste suficiente tiempo para integrar adecuadamente las habilidades adquiridas.

Ahora ya sabes todo lo que hace falta saber para sacar partido a tus trabajos de estudiante en tus candidaturas. Si planeas ejercer algún otro trabajillo próximamente, intenta anticipar qué tipo de puesto podría aportarte habilidades adicionales que sean de utilidad para tu búsqueda de prácticas o empleo a largo plazo. Te sentirás aún más motivado si recuerdas que estas experiencias pueden ayudarte a reforzar tu currículum. ¡Buena suerte!

Traducido por Andreína Gil

Foto de WTTJ

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