Cómo ayudar a un compañero que está al borde del ‘burnout’

Cómo ayudar a un compañero que está al borde del ‘burnout’

Notas que tu compañero parece frustrado y tiene arrebatos de ira con facilidad, hace comentarios cínicos sobre su trabajo y se ve deprimido la mayor parte del tiempo. ¿Cómo reaccionas? ¿Crees que simplemente está exagerando o te preguntas si hay alguna causa que explique su comportamiento, sobre todo si este no es habitual? Todas estas señales podrían indicar que está sufriendo de burnout. De ser así, ¿cómo puedes ayudarle?

¿Qué es el burnout?

Las personas que sufren burnout (también conocido como desgaste profesional o síndrome del trabajador quemado) se sienten abrumadas, agotadas emocionalmente y estresadas por la lucha constante por mantenerse al día con su carga de trabajo, según Herbert Freudenberger, que acuñó el término en 1974 en su libro Burnout: The High Cost of High Achievement (Burnout: el alto precio del éxito).

Sin embargo, no fue hasta 2003 que la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el burnout como un síndrome. En la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) de 2019, la OMS explica que el burnout se caracteriza por tres dimensiones:

  1. Sensación de falta de energía o agotamiento.
  2. Mayor distanciamiento mental o sentimientos negativos o cínicos con respecto al trabajo.
  3. Disminución de la eficacia profesional.

¿Qué causa el burnout?

Aunque los empleados son quienes lo sufren, según la OMS, Freudenberger y muchos otros expertos, suelen ser las compañías, así como la mala gestión, las que causan el burnout. De acuerdo con la OMS, este síndrome es el “resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito”. Por su parte, en un estudio sobre el burnout publicado en la revista World Psychiatry, los psicólogos Christina Maslach y Michael P. Leiter señalan como culpables “la excesiva carga de trabajo, las largas jornadas, la escasez crónica de personal, el entorno de trabajo hostil y la falta de apoyo por parte de la dirección. Asimismo, “las malas relaciones con la dirección y los superiores” también son factores relacionados con el burnout.

Una mala gestión es perjudicial tanto para el personal como para la compañía en su conjunto. El estrés laboral, que de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo afecta de manera casi constante a tres de cada diez españoles, cuesta a las empresas de este país más de 80.000 millones de euros anuales, según datos publicados por el Instituto Europeo de Psicología Positiva. El 25% de las bajas por enfermedad en España se deben al estrés, lo que equivale a una media de 7,5 días de baja o absentismo por trabajador al año.

¿Qué puedes hacer como responsable?

Como mánager, ¿qué puedes hacer si uno de tus empleados tiene síntomas de burnout? Debido a que este síndrome suele ser causado por problemas organizativos o de gestión, es más fácil ayudar si estás en una posición que te permita promover un cambio real a nivel de dirección. Por ejemplo, puedes reunir al personal para hablar del problema, acudir a Recursos Humanos o, si existe uno, consultar al sindicato.

Además, la Ley española 54/2003 sobre la prevención de riesgos laborales establece que las empresas tienen la responsabilidad de “garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo”, por lo que tomar medidas para prevenir el estrés laboral debería ser una de las prioridades de toda compañía.

Freudenberger no tiene dudas sobre las medidas que deberían adoptar las empresas. Recomienda reducir la jornada laboral, aumentar la rotación de puestos de trabajo y proporcionar una formación y supervisión continuas. Sin embargo, Maslach y Leiter afirman que las compañías no suelen aplicar estas medidas a pesar de estar al corriente de ellas: “En general, se centran en estrategias individuales, en lugar de sociales u organizativas”.

¿Qué puedes hacer como compañero?

Si uno de tus compañeros está sufriendo burnout, es muy posible que tú estés trabajando bajo el mismo riesgo. De ser así, estar bien informado sobre este síndrome puede resultar particularmente útil. Bob, un profesor con quien hemos hablado, asegura: “Nunca he tenido a ningún compañero que me diga que está sufriendo burnout, pero sí compañeros que hacen comentarios del tipo ‘Estoy muy estresado’, que dan a entender que les apetecería tomar un café o dar un paseo para conversar sobre el trabajo”.

Si hablas con tu compañero, sin duda una de las mejores formas de ayudar a cualquier persona, podrás detectar si tiene alguno de los síntomas descritos anteriormente y decidir si se trata de un problema temporal o si es algo más grave, para de este modo poder pensar en formas de ayudarle.

Maslach y Leiter proponen las siguientes soluciones:

  • Cambiar la rutina laboral. Por ejemplo, trabajar menos, hacer más pausas, evitar las horas extra o mejorar el equilibrio entre vida profesional y personal.
  • Desarrollar habilidades para sobrellevar la situación.
  • Recibir el apoyo de compañeros, amigos o familiares.
  • Adoptar estrategias de relajación.
  • Llevar un estilo de vida activo y saludable.
  • Desarrollar una mejor autocomprensión, quizás a través de terapia o de la autoayuda.
  • Cambiar la forma de hacer el trabajo.
  • Acudir a Recursos Humanos o a un sindicato.
  • Tomarse unos días libres: pueden ser unas vacaciones o una baja por enfermedad.
  • Tener más control y autonomía.
  • Intentar encontrar un sentido al trabajo, tal vez prestando atención a cómo este ayuda a otras personas.
  • Establecer límites: no sobreexigirse y aprender a decir que no.
  • Hacer uso de la creatividad.

¿Y si trabajas desde casa?

En este caso, quizás no puedas apoyar a tu compañero cara a cara, pero hay otras formas de seguir en contacto y demostrarle que puede contar contigo. Brindarle apoyo, aunque sea tan solo validando sus emociones, puede ser realmente útil y mutuamente beneficioso.

Además de hablar de los temas que os ocupan, también podéis hacer alguna actividad juntos que os distraiga de los asuntos de la oficina y os suba el ánimo. Normalmente es una buena idea invitar a tu compañero a dar un paseo a la hora de la comida o a hacer ejercicio o yoga después del trabajo. Como alternativa, si trabajas desde casa, puedes probar la herramienta Watch Party, que te permite ver y comentar vídeos en grupo o hacer una clase en línea de forma simultánea. Si quieres una solución más original, puedes proponer a tu compañero crear un grupo de escritura creativa juntos o asistir a una clase de arte.

Sácale partido a tu conocimiento de la compañía

Como compañero de trabajo, tu conocimiento de la empresa puede ser de gran ayuda a la hora de ayudar a alguien con burnout, ya que sabes lo que es posible y lo que no. Si le recomiendas a tu compañero hacer más pausas, trabajar menos horas extras o intentar tener un mejor equilibrio entre vida profesional y personal, sabrás si estas soluciones son realistas o no.

Lo mismo pasa si quieres solucionar el problema a nivel organizativo consultando a Recursos Humanos o a un sindicato. En este caso, también podrás hablarlo con tu compañero para determinar si se trata de algo factible y ofrecerle tu apoyo, de ser necesario.

Traducido por Andreína Gil

Foto de WTTJ

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Emma Cullinan

Psychotherapist and writer

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