Entrevista de trabajo: cómo reaccionar a preguntas fuera de lugar

Entrevista de trabajo: cómo reaccionar a preguntas fuera de lugar

En una entrevista de trabajo pueden surgir temas que vayan más allá de tu capacitación y tus habilidades como candidato. Puedes tener que enfrentarte, por ejemplo, a preguntas sobre tu tiempo libre, tus aficiones o tus expectativas de futuro, que permitan a la compañía hacerse una idea de si encajarías dentro de la cultura de la empresa. Pero, a veces, pueden pedirte información que entra dentro de lo privado. “¿Estás casado o tienes pareja?”, “¿Piensas tener hijos?”, “¿De dónde proviene tu familia?”. Si alguna vez un reclutador te ha preguntado algo así, debes saber que se trata de preguntas ilegales que no están permitidas en una entrevista de trabajo. Aquí tienes unos consejos para aprender a detectarlas y saber cómo reaccionar si te encuentras en esta situación.

¿Preguntas fuera de lugar o preguntas ilegales?

En el contexto de una entrevista laboral, cualquier pregunta que traspase al ámbito de lo privado y lo personal es ilegal. La legislación vigente en España así lo contempla, ya que establece que ningún aspecto de carácter personal de un candidato debe interferir a la hora de obtener un puesto de trabajo. Y lo mismo ocurre con aquellas preguntas discriminatorias que establezcan un sesgo entre candidatos. Por tanto, ningún seleccionador debería realizar ninguna pregunta relacionada con:

  • Edad
  • Sexo
  • Apariencia física
  • Estado civil
  • Orientación sexual
  • Discapacidad
  • Salud
  • Nacionalidad o raza
  • Religión
  • Política o afiliaciones sindicales

De hecho, la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social establece como infracción muy grave “solicitar datos de carácter personal en los procesos de selección o establecer condiciones que constituyan discriminaciones para el acceso al empleo por motivos de sexo, origen, incluido el racial o étnico, edad, estado civil, discapacidad, religión o convicciones, opinión política, orientación sexual, afiliación sindical, condición social y lengua dentro del Estado”. El objetivo, según establece el Estatuto de los Trabajadores en sus artículos 4.2. y 17, es la no discriminación en las relaciones laborales.

Por ejemplo, la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo en su artículo 5 reconoce la igualdad de hombres y mujeres en lo relativo al “trato y oportunidades en el acceso al empleo, en la formación y en la promoción profesionales, y en las condiciones de trabajo”. Por tanto, cualquier pregunta sobre tu situación personal o tus planes para fundar o agrandar la familia en un futuro quedan totalmente descartadas de la lista de preguntas aceptables.

¿Pueden preguntarte aspectos relacionados con el coronavirus?

En ciertos casos, debido a la naturaleza del puesto o por la seguridad de los propios empleados, el futuro empleador puede necesitar conocer algunos datos personales relacionados con el ámbito de la salud (es el caso, por ejemplo, de ciertas condiciones de salud en el caso de los pilotos de avión).

Sin embargo, puesto que la Ley prohíbe las discriminaciones laborales por motivos de salud, en principio un seleccionador jamás debería preguntarte si has sufrido o sufres alguna enfermedad determinada, si recibes algún tipo de tratamiento, o si alguna vez ha estado de baja por enfermedad y durante cuánto tiempo.

De acuerdo con esto, no estaría permitido, por tanto, que el reclutador te hiciera preguntas relacionadas con el coronavirus encaminadas, por ejemplo, a saber si lo has pasado o si has estado en contacto con personas afectadas. Dicho esto, te podrían pedir esta información simplemente para tu propia protección, y no para discriminarte, aunque tendría más sentido que lo hicieran una vez formaras parte de la compañía, por ejemplo a la hora de tomar medidas de seguridad en la vuelta a la oficina de los empleados.

¿Qué hacer si el seleccionador te plantea una pregunta ilegal?

Opción 1: no responder

Una entrevista de trabajo no es un interrogatorio policial. Por lo que, por muy presionado que te sientas para gustar a tu interlocutor, en ningún momento estás obligado a responder a lo que se te pregunta.

En este sentido, si tu entrevistador te plantea una pregunta que consideras que vulnera tu intimidad o que es discriminatoria, puedes optar por no dar esa información. Intenta ser diplomático con tu respuesta para poder continuar con la entrevista. Por ejemplo, con un sencillo “Prefiero no responder a esa pregunta” debería bastar. Y aunque es posible que esta situación vuelva el resto de la entrevista un tanto incómoda, recuerda que estás en tu derecho de no querer aportar información personal.

Puedes incluso ir un paso más allá: un candidato puede dar por concluida una entrevista en cualquier momento, si lo considera necesario. Míralo por este lado: si te has sentido ofendido o intimidado durante la entrevista, seguramente esa empresa no era el lugar adecuado para ti.

Opción 2: responder, ¿qué implica?

Responder a este tipo de preguntas también es una opción viable. Puede que no te importe facilitar cierta información personal y que prefieras pensar que, cuando el entrevistador se refiere a tu acento o tu nacionalidad, no esconde una intención discriminatoria y no deberías malinterpretarlo.

Es más, es totalmente comprensible que, si el trabajo que está en juego te interesa mucho, prefieras pasar por alto estas cuestiones sensibles y continuar con normalidad el proceso, para intentar obtener el puesto. Si es así, opta por dar la información que te piden con naturalidad e intenta ser lo más neutral posible. Lo recomendable es que antes de dar una respuesta solicites a tu entrevistador, siempre con educación, de qué manera esos aspectos de tu persona por los que te pregunta podrían ser útiles o repercutir en el desempeño de tu trabajo. La respuesta que te dé tu interlocutor puede servirte para valorar si se trata meramente de un enfoque poco acertado o si tras la pregunta se esconde una actitud discriminatoria.

En este escenario en el que no quieres dejar perder el trabajo, puedes optar por intentar sacarle partido a tus respuestas para que te ayuden a reforzar tu candidatura. Es decir, si el entrevistador te pregunta por tu edad (por ejemplo, por ser mayor de la requerida), menciona tu amplia experiencia como una herramienta que juega a tu favor; si hacen mención de tu nacionalidad o cultura, puedes hacerles ver que gracias a ello podrás aportar al equipo perspectivas y soluciones diferentes y más diversas.

Opción 3: tomar acciones legales

Más allá de estos consejos, lo cierto es que ningún candidato debería tolerar ningún trato discriminatorio durante una entrevista de trabajo. Ha quedado claro que las preguntas discriminatorias son ilegales y, por tanto, es una práctica que no debería llevar a cabo ningún responsable de Recursos Humanos que conozca su trabajo.

Dicho esto, tanto si has decidido no responder (o incluso abandonar la entrevista), como si has optado por aportar esa información, pero igualmente te has sentido ofendido o discriminado, debes saber que tienes derecho a denunciar estos comportamientos ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Es más, desde el equipo de abogados laboralistas de Legálitas aseguran que este tipo de preguntas pueden denunciarse si han llegado a suponer una vulneración del derecho a la intimidad. Desgraciadamente, este proceso no solo puede ser largo y costoso, sino que además como candidato deberás poder probar que ese tipo de preguntas ilegales te fueron formuladas durante la entrevista laboral. Si quieres ser precavido, siempre tienes la opción de grabar la conversación durante la entrevista, teniendo en cuenta que la grabación no podrá divulgarse ni hacerse pública, pero sí te podría servir como prueba en el caso de presentar una denuncia.

En cualquier caso, la información personal no debería ser nunca utilizada para evaluarte como candidato en tu camino hacia un puesto de trabajo. Y aunque en la mayoría de ocasiones este será el caso, en otras algunos seleccionadores pueden dejarse llevar por los prejuicios. Si en una entrevista de trabajo has visto que hay un interés injustificado por aspectos privados de tu vida, o si te has sentido señalado o juzgado, no te desanimes. Recuerda que trabajar en un entorno en el que se valora a las personas de esta forma seguramente no te merezca la pena. Siempre puedes seguir buscando y encontrar una empresa donde realmente te valoren por el profesional que eres.

Foto de WTTJ

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Cristina Fernández

Periodista Freelance

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