El poder del pensamiento crítico en la empresa y cómo demostrarlo

Qué es el pensamiento crítico y cómo aplicarlo en el trabajo

¿Crees que el trabajo y el pensamiento crítico suelen ir de la mano? Aunque todos concuerdan en la importancia de ser críticos en la vida personal, algunas personas se preguntan sobre el papel de esta habilidad en el mundo del trabajo, pues quizás la diferencia de jerarquía entre un empleado y su mánager no sea lo más indicado para fomentar un debate de ideas. Además, ¿qué es realmente el pensamiento crítico? Respondemos a estas preguntas y ofrecemos un análisis detallado del tema.

¿Qué es el pensamiento crítico?

Aunque la palabra “crítica” suele tener una connotación negativa , pues la asociamos con todos los comentarios desagradables que nos hacemos los unos a los otros, en realidad proviene del griego kritikē (κριτική), que hace referencia a la capacidad de discernimiento. Todos los días y sin necesidad de que se lo ordenes, tu cerebro produce pensamientos, los cuales son la suma de tus conocimientos, experiencias y creencias. El momento en el que surge un pensamiento es aquel en el que debes aplicar el pensamiento crítico, es decir, en el que es necesario tomar distancia respecto a ese pensamiento. En este caso, el razonamiento crítico es un proceso cognitivo complejo voluntario, consciente y controlado que se lleva a cabo para ser más objetivo. También puedes ponerlo en práctica para analizar los pensamientos y las ideas que te rodean de manera más general.

La mayoría de las personas suelen aplicar el pensamiento crítico, pero para que este sea realmente eficaz, debe estar basado en hechos y pruebas. Su objetivo es ver una cuestión desde diferentes puntos de vista y analizar cada uno de ellos de forma racional. Así pues, es un proceso que no permite que influya la percepción personal ni las emociones.

Por qué es importante tener un pensamiento crítico

No somos borregos

El pensamiento crítico es beneficioso para todos, pues nos ayuda a evitar los errores de razonamiento y tomar conciencia de la influencia que tienen las demás personas y las emociones sobre nuestra forma de pensar, sin dejarnos engañar por ellas. Tener una buena capacidad de pensamiento crítico también nos ayuda a:

  • Luchar contra los rumores infundados, las noticias falsas y las creencias erróneas, pues nos permite verificar la veracidad de la información que recibimos a través de las redes sociales, amigos, conocidos, etc.

  • Formar nuestra propia opinión y combatir el conformismo, la manipulación y el adoctrinamiento. Podemos tomarnos el tiempo de crear nuestra propia opinión sobre diferentes temas y, de esta forma, tomar una posición en el debate.

  • Evitar caer en la trampa de la subjetividad. El pensamiento crítico nos permite tomar distancia respecto a los prejuicios y reacciones dictados por nuestros sentidos y emociones que a veces nos hacen a actuar de forma irracional.

  • Inventar, ser creativos y cambiar las cosas. Nos lleva a cuestionar ciertos hechos que consideramos como verdades irrefutables, al igual que nuestra forma de pensar que siempre podemos cambiar o mejorar.

Gérald Bronner, profesor de Sociología en la universidad francesa París-Diderot y autor del libro Déchéance de Rationalité (traducido como El deterioro de la racionalidad), explica que el pensamiento crítico consiste, sobre todo, en prestar atención. “El verdadero pensamiento crítico está dirigido, ante todo, a nosotros mismos. Se trata de una supervisión epistémica que debemos poseer”. No aplicar el pensamiento crítico no hablaría muy bien de nosotros, pues esta es una de las mejores cualidades del ser humano. Sería como aprovechar solo una parte de nuestra capacidad o tener una inteligencia a medias.

El pensamiento crítico al servicio de las organizaciones

Seguramente has comprendido que el pensamiento crítico desempeña un papel muy importante en el mundo de la empresa, pues las organizaciones necesitan objetividad y racionalidad para avanzar. El pensamiento crítico favorece la evolución, la innovación y la transformación. Sin embargo, no siempre es fácil expresar nuestra opinión o atrevernos a cuestionar el statu quo dentro de una empresa, y esto es completamente normal. De hecho, las nociones de jerarquía y obediencia a veces pueden desalentar a los empleados o impedirles ejercer su pensamiento crítico ante las ideas y decisiones de sus mánagers. Sin embargo, se trata de un proceso indispensable para guiar la toma de decisiones en cualquier nivel.

Asimismo, es una capacidad muy valorada en los puestos relacionados con la estrategia, la dirección y la gestión: saber cuestionarse, tomar distancia y aplicar el pensamiento crítico es fundamental a la hora de tomar decisiones importantes. Ser capaz de analizar con objetividad tus ideas o las de tu equipo y tener en cuenta diferentes puntos de vista es particularmente importante cuando alcanzas cierto nivel jerárquico y nadie se atreve a contradecirte. Un buen pensamiento crítico también es pertinente en los puestos que abarcan la resolución de problemas y la mejora continua, lo que incluye numerosas profesiones y sectores.

Cómo desarrollar el pensamiento crítico

¿Una cabeza “bien formada” o “bien llena”?

El pensamiento crítico no es innato, sino que se desarrolla desde la infancia a través de la educación, pero puede ser muy paradójico. Por un lado, la enseñanza que recibimos en la juventud tiene por objetivo transmitirnos conocimientos (el contenido), y por el otro, una verdadera educación debe enseñarnos a pensar por nosotros mismos (el contenedor) para no reducirse a un simple lavado de cerebro. Es por ello que, desde la escuela, nos enseñan filosofía, a escribir ensayos argumentativos y a participar en debates con el fin de fomentar nuestra capacidad de análisis y discernimiento.

Los conocimientos y la metodología

Así pues, tenemos los conocimientos de un lado y, del otro, las herramientas necesarias para pensar por nosotros mismos. Aunque el pensamiento crítico requiere una metodología para funcionar de manera adecuada, también debe estar basado en habilidades y buenos conocimientos teóricos de una disciplina precisa, pues si no dominas un tema, por ejemplo, será muy difícil que emitas una opinión sobre las investigaciones o avances en ese ámbito.

Uno de los fundamentos de la metodología es la duda, que nos protege de los pensamientos apresurados y creencias erróneas. Permitirse dudar es una práctica rectificativa que nos impide caer en muchas trampas. El filósofo francés Alain, en su ensayo Sobre la felicidad, explica que la duda es esencial para razonar de forma imparcial. “El principio del verdadero coraje es la duda. Cuestionar una idea en la que creíamos es un acto de valentía. Todo inventor ha puesto en duda aquello de lo que nadie dudaba. Esa era la máxima blasfemia”.

Hay varios pasos interesantes y esclarecedores que te pueden ayudar a poner en práctica el pensamiento crítico a la hora de tomar decisiones individuales o colectivas:

  1. Comunica de manera formal y clara el problema, ya sea de forma oral o por escrito. Por ejemplo, imagina que tu equipo no está satisfecho con el software con el que trabaja. ¿Crees que las personas se están quejando por quejarse o que el software de verdad no cumple con los requisitos necesarios? En el fondo, ¿cuáles son las expectativas respecto a esta herramienta? ¿Qué finalidad tiene, qué servicio debe proporcionar y por qué parece que ya no satisface a los usuarios?

  2. Reúne información para entender los diferentes lados de la cuestión. Siguiendo con el mismo ejemplo, ¿qué otros software existen que podrían proveer un servicio similar? ¿Cuáles son sus ventajas y desventajas? ¿Qué coste conllevaría cambiar de herramienta, no solo en términos económicos, sino en tiempo y energía? ¿Qué repercusiones tendría en el equipo y en los clientes?

  3. Verifica la fiabilidad de las fuentes de información. Reflexiona sobre los obstáculos y miedos de los equipos respecto al cambio de herramientas que podrían influir en la decisión. Asimismo, ten en cuenta que el discurso de marketing de los vendedores de servicios podría ocultar ciertos defectos de las herramientas y llevar a una mala decisión. En esta etapa, el objetivo es diferenciar los hechos objetivos de las interpretaciones subjetivas.

  4. Contrasta los diferentes puntos de vista hablando con todas las partes interesadas. Por ejemplo, podrías conversar con otros usuarios del nuevo software que estéis considerando o hacer una reunión de equipo sobre el tema para que todos puedan dar su opinión.

  5. Analiza los argumentos a favor de cada opción y las consecuencias que estas podrían tener sobre las decisiones que se deben tomar. Una idea sería hacer una lista de todas las opciones y anotar los pros y los contras para determinar las posibles soluciones antes de tomar una decisión definitiva.

Cuanto más practiques el pensamiento crítico, más se arraigará y se volverá una reacción automática. Es importante que prestes mucha atención para no caer en las trampas del pensamiento. A veces, el cerebro nos lleva por “atajos” que se conocen como sesgos cognitivos. Estos sesgos actúan como una especie de ilusión óptica, haciéndonos caer en errores de razonamiento bastante comunes. Conocer estos sesgos aumenta las probabilidades de evitarlos. Seguramente has oído hablar de algunos de ellos, como el sesgo de confirmación, el efecto de anclaje, el efecto Dunning-Kruger y muchos otros que puedes aprender a detectar.

Cómo destacar tu pensamiento crítico en una entrevista de trabajo

Probablemente pienses que la entrevista de trabajo es la situación en la que más debes adaptarte a las expectativas del empleador y el momento menos adecuado para emitir ondas negativas al hacer gala de tu pensamiento crítico. ¡Nada más lejos de la realidad! Todo lo contrario, esta es una cualidad muy valorada, por lo que te convendría destacarla.

Demuestra que eres capaz de tomar distancia respecto a tus experiencias anteriores

Esta es una buena forma de probar tu pensamiento crítico a tu interlocutor. Describir los hechos pasados con la mayor objetividad posible, basándote en los diferentes elementos y sus consecuencias sin caer en la emotividad o la crítica, es una excelente manera de demostrar que eres capaz de ver qué estuvo bien y qué falló, sin hacer comentarios negativos sobre tu antiguo mánager ni ser demasiado duro contigo mismo. Esta es una prueba de que serás capaz de manejar experiencias futuras con el mismo grado de perspicacia y objetividad.

Comparte tu visión de la profesión

Compartir tu visión de la profesión, el sector o la industria es otra forma interesante de mostrar tu capacidad de pensamiento crítico. Esta es una manera de tranquilizar a tu interlocutor demostrándole que eres capaz de ver más allá de tus narices. Cuando un equipo contrata a una nueva persona, a veces busca una brisa de aire fresco, un elemento nuevo para reanimar la dinámica del equipo. No tiene sentido contratar a alguien para seguir haciendo las cosas como siempre se han hecho en el pasado. Por lo tanto, proponer ideas nuevas probablemente sea bien recibido.

Ten en cuenta los diferentes puntos de vista

Cuando hables de un tema, muestra que eres capaz de ponerte en el lugar de los demás, por ejemplo, de entender el punto de vista de un cliente, un proveedor o un superior en la gestión de un proyecto. De este modo, demuestras que sabes pensar con objetividad y tener en cuenta las opiniones de los demás para que las decisiones se tomen de manera colectiva y beneficien al mayor número posible de personas.

Atrévete a dudar

Asimismo, admitir cuando tienes dudas o no conoces un tema muestra un pensamiento crítico. Si te hacen una pregunta difícil, no dudes en decir que no conoces la respuesta. Aceptar la duda significa reconocer que no cuentas con la información suficiente para responder o que no tienes ideas completamente fijas sobre algún tema determinado. Es una actitud que transmite tu honestidad intelectual y de la que no tienes por qué avergonzarte.

En conclusión, quizás aplicar el pensamiento crítico sea más un deber que un derecho. Ante las trampas del pensamiento, atreverse a expresar que la solución propuesta tal vez no sea la única opción adecuada es un proceso exigente pero constructivo. Al ejercer el pensamiento crítico, lo desarrollas y refuerzas poco a poco, logrando que esta soft skill se convierta en tu mejor aliada a la hora de tomar decisiones estratégicas tanto en tu vida personal como profesional.

Traducido por Andreína Gil

Foto de WTTJ

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Cécile Pichon

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