¿Miedo a volver al trabajo? Consejos para mantener la calma

¿Miedo a volver al trabajo? Consejos para mantener la calma

Durante los últimos meses, quizá hayamos aprendido a sentirnos a salvo en casa, alejados de los peligros del mundo exterior. Ahora, tras varios meses de teletrabajo, para muchos toca retomar la rutina social y laboral y el miedo aflora: al contagio, a transmitir el virus, a enfrentarse al mundo, a la crisis económica o, simplemente, miedo a la “nueva normalidad”. El miedo es un sentimiento legítimo, todos lo sentimos, pero no debe paralizar nuestra vida. Hablamos con Elisa Sánchez, psicóloga especialista en temas laborales y Directora de Idein, sobre las causas que lo provocan y sobre qué podemos poner en práctica para superarlo.

Miedo a la “nueva normalidad”, un sentimiento legítimo

El miedo es una de las emociones básicas del ser humano. Para Elisa Sánchez, suele estar asociado a la supervivencia presente, tenemos miedo cuando sentimos amenazada nuestra integridad física y nos vemos sin recursos para hacerle frente.

En cambio la ansiedad proviene de la angustia que podemos sentir por acontecimientos futuros que no nos vemos con capacidad de resolver y no se debe confundir con el estrés, que está relacionado con un proceso fisiológico que incluso puede acabar generando problemas de salud.

¿Miedo a volver al trabajo o miedo al contagio?

Todos los días se nos informa de las últimas cifras de contagios y de las medidas que adoptan las Administraciones y las empresas, que cambian de un día para otro. Esto genera incertidumbre y desprotección. En esta situación es normal sentir miedo, pero debemos diferenciar el miedo a la vuelta al trabajo (que puede ser parecido al síndrome postvacacional) del miedo al coronavirus, según advierte la experta.

Ese miedo al contagio proviene del hecho de que no haya todavía un remedio específico ni vacuna para el Covid-19. Esto dispara en muchos de nosotros la sensación de peligro, ante la dificultad que supone no poder cumplir con una de las principales pautas para evitar el contagio: respetar la distancia social tanto en los espacios de trabajo como en los desplazamientos.

Elisa Sánchez aclara que sentir este miedo es normal e incluso puede ser positivo, porque nos mantiene alerta. Sin embargo, debemos preocuparnos “cuando ideamos estrategias de huida y no somos capaces de hacer frente a la situación”, por ejemplo si inventamos excusas para quedarnos en casa y no nos vemos capaces de volver a la oficina. En estas ocasiones, el miedo puede convertirse en una patología más grave: la fobia.

Los perfiles más afectados

La OMS predice que una de cada cinco personas padecerá una afectación mental tras la crisis del coronavirus, el doble que en circunstancias normales. Para la psicóloga, esto tiene una explicación lógica: las personas con una personalidad más vulnerable o que estuvieran pasando por una situación complicada anterior a la crisis han podido verse más sacudidas durante el confinamiento.

“Durante muchos años se nos ha enseñado que la única manera de predecir tu futuro es crearlo y ahora es imposible hacerlo, porque el futuro ya no depende de nosotros”, reflexiona la experta. Personas que gestionan mal la incertidumbre y poseen un férreo control interno (Sánchez indica que muchos puestos directivos encajan en este perfil) podrían ser los primeros en experimentar miedo y desasosiego por la vuelta al trabajo.

“Durante muchos años se nos ha enseñado que la única manera de predecir tu futuro es crearlo y ahora es imposible hacerlo, porque el futuro ya no depende de nosotros” - Elisa Sánchez, psicóloga especialista en temas laborales

También se verán especialmente afectadas aquellas personas que sufrieron altos niveles de ansiedad durante el confinamiento y ahora pueden desarrollar miedo a salir a la calle, a socializar, realizar actividades que antes eran cotidianas, como ir a la oficina o usar transporte público. A este sentimiento se le conoce como el “síndrome de la cabaña”. Lo sufren más aquellos que han pasado el confinamiento solos, pues el hábito de no tener contacto físico con otras personas durante tanto tiempo puede haber creado una forma de rechazo al contacto con los demás y la sensación de que en casa están más seguros y a salvo.

¿Se pasará esta sensación de miedo?

Según la experta, se irá amortiguando. El miedo a lo desconocido o el estrés disminuirán cuando comprobemos que coger el metro o ir a la oficina no hará que enfermemos. Con el tiempo, disminuirá la ansiedad y recuperaremos la sensación de control.

Pero Sánchez advierte que también “habrá quien prefiera no salir para no exponerse a un posible contagio y desarrolle conductas evitativas”. Estas personas quizás puedan experimentar crisis de ansiedad y otras patologías, incluso con riesgo de somatizar. Por ese motivo, ahora es el momento de desarrollar estrategias efectivas que nos ayuden a que la vuelta al trabajo y la rutina sean lo más saludables posible.

Ahora es el momento de desarrollar estrategias efectivas que nos ayuden a que la vuelta al trabajo y la rutina sean lo más saludables posible.

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6 consejos para hacer frente al miedo a la vuelta al trabajo

1. Practica técnicas de relajación

Técnicas como el mindfulness o la meditación pueden ser herramientas adecuadas, si se han entrenado previamente, pero poco recomendables para personas que no estén familiarizadas con ellas. En su lugar, la experta aconseja practicar la respiración abdominal o, sencillamente, “contar hasta siete mientras respiras y expiras para aliviar picos de tensión o momentos de ansiedad”.

2. Racionaliza tu miedo y aprende a convivir con aquello que temes

Lo importante es ser capaz de convivir con los miedos e intentar tomar las riendas de lo que ocurre en nuestra vida, en la medida de lo posible. El miedo (en este caso el miedo al contagio) proviene de agentes externos que no van a desaparecer por mucho que nos empeñemos, por eso Elisa Sánchez aconseja aplicar la máxima de la ya fallecida psicóloga estadounidense y autora de varios libros de autoayuda Susan Jeffers: “Aunque tengas miedo, hazlo igual”.

3. Abandona el sentimiento de culpa

Es imposible hacer que el miedo desaparezca, pero puedes transformarlo en prudencia. Cumplir los protocolos, mantener la distancia de prevención, llevar mascarilla siempre que sea necesario, lavarse las manos… No te sientas culpable por estar preocupado y querer cumplir las medidas sanitarias. “Debemos ser conscientes de las consecuencias que tienen nuestros actos y ser responsables para proteger nuestra salud y la de los demás”, afirma la experta.

4. Potencia tus recursos

Según la experta, una buena forma de plantar cara al miedo a la vuelta al trabajo es, “buscar estrategias que te hayan sido útiles en otras ocasiones en las que sentiste miedo y aplicarlas al presente”. Ha llegado la hora de potenciar tus fortalezas para enfrentar tus temores, así que echa la vista atrás y piensa cómo resolviste otros momentos de crisis.

Una buena forma de plantar cara al miedo a la vuelta al trabajo es, “buscar estrategias que te hayan sido útiles en otras ocasiones en las que sentiste miedo y aplicarlas al presente”.

5. Comparte tus miedos (pero ponte un límite)

Hablar con los demás sobre tus temores puede estar bien, pero la experta aconseja no pasarse. Buscar información continuamente o hablar sin parar del tema puede ser contraproducente. La psicóloga advierte que es positivo desahogarse y verbalizar los miedos, pero se debe “evitar hablar con personas que tengan más miedo que tú y que refuercen tus temores”. Por eso, elige bien con quien hablas e intenta hacerlo con alguien que te escuche y que te apoye de manera adecuada, ofreciéndote otra perspectiva, pero sin ahondar en tus temores.

Una buena idea puede ser buscar un cómplice en el trabajo. Seguro que hay un compañero con el que te llevas mejor y en el que puedes confiar para contarle que estás pasando por un momento delicado. Elisa Sánchez aconseja estrechar lazos con aquellos colegas de trabajo con los que sintonicemos mejor y en los que poder apoyarnos en momentos de más estrés o ansiedad, “con tan solo una mirada o un gesto cómplice”.

6. Date tiempo para adaptarte a la rutina

Solo podrías negarte a volver a tu puesto de trabajo si consideras que no se están cumpliendo con los protocolos que ha establecido el Gobierno para hacer frente al Covid-19 en las empresas, haciendo valer el artículo 21 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, y en cualquier caso tendrías que comunicarlo antes a la empresa. Pero la experta aconseja no usarlo como estrategia de huida. Si no te sientes preparado para la vuelta, enfócalo de manera adaptativa: “en vez de 8 horas, puedes empezar por proponer a tu empresa cuatro horas al día, dos días a la semana, y buscar opciones que se adapten poco a poco y de manera paulatina a tus necesidades”, señala la experta. Ante todo, date el tiempo necesario para readaptarte a la rutina laboral.

Foto de WTTJ

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