Welcome to the Jungle - Logotipo

El 59% de las mujeres piensa que la menopausia perjudica su trabajo

  • February 13, 2020

Los sofocos, el cansancio, la irritabilidad y las alteraciones del sueño son algunos de los síntomas de la menopausia. Aunque su impacto en la vida personal de las mujeres es bien conocido, a menudo olvidamos que también puede afectar a su vida profesional. Según un estudio de la empresa británica de asesoría en Recursos Humanos, CIPD, el 59% de las mujeres considera que la menopausia es un período de transición que perjudica gravemente su manera de trabajar. A pesar de las estadísticas, se trata de un tema que se pierde en un mar de tabúes, por lo que no se suele hablar al respecto ni existen muchas soluciones concretas. ¿Cómo afecta a quienes se encuentran en este periodo en el día a día?

Dificultades en el día a día

La menopausia es un período por el que todas las mujeres deben pasar. Es el fin permanente de la menstruación y, por lo tanto, de la capacidad de tener hijos. En general, sobreviene entre los 45 y los 53 años, aunque también puede llegar a una edad más temprana. Además de los efectos psicológicos causados por este cambio (como la ansiedad, la tristeza o la depresión), los síntomas físicos de la menopausia pueden privar a una mujer de realizar ciertas actividades, sobre todo porque duran varios años (siete, en promedio).

Así pues, con la menopausia, las mujeres se sienten más cansadas que de costumbre, sufren insomnio y tienen sofocos con frecuencia. Por otra parte, aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades, como la osteoporosis o las patologías cardiovasculares.

Los síntomas de la menopausia también se manifiestan en el trabajo. Según un estudio del CIPD, el 59% (tres de cada cinco) considera que la menopausia perjudica gravemente su manera de trabajar. Esta repercusión en la vida profesional puede adoptar diversas formas.

Por ejemplo, el 65% de las mujeres encuestadas afirma tener más dificultades para concentrarse que en el pasado, lo que se podría deber al cansancio o la incomodidad causada por los sofocos repetitivos. Por otra parte, un 58% experimenta más estrés durante la menopausia. Este debe ser uno de los motivos, entre otros, por los que el 52% declara tener menos paciencia cuando interactúan con clientes o compañeros.

Una situación tan tabú como la menstruación

Al igual que muchos otros temas relacionados con la intimidad de la mujer, la menopausia es un tabú en muchos países. La socióloga francesa Cécile Charlat explica que se debe a que la sociedad asocia la menopausia con una enfermedad de la vejez, para la que debería haber una “cura”.En el trabajo este tabú es todavía más fuerte, debido a que los vínculos con los demás suelen ser más débiles y y cada uno tiende a proteger su privacidad. Si aceptamos que la menopausia dificulta el trabajo para las mujeres, sería lógico que los defensores de la salud laboral tomaran medidas al respecto. Sin embargo, en España el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) no ha tratado aún el tema de forma adecuada.

Debido a la desigualdad de los síntomas y a su intensidad variable de una mujer a otra, es difícil generalizar sobre la menopausia en el mundo profesional. Si a esto le sumamos el hecho de que sea un tema tabú, el resultado es un silencio glacial. Por ahora, las empresas e instituciones públicas no ofrecen ninguna solución. Así como tampoco las asociaciones y grupos de reflexión sobre la menopausia no proporcionan mucho contenido sobre cómo gestionarla en el trabajo.

¿Cómo adaptar el trabajo a las dificultades provocadas por la menopausia?

En 2016, la EMAS (Sociedad Europea de Menopausia y Andropausia) publicó una lista de recomendaciones relativas a las condiciones laborales de las mujeres durante la menopausia. Las principales son:

  • Controlar adecuadamente la temperatura de los espacios de trabajo y proporcionar espacios para beber agua o para refrescarse. Una temperatura más adaptada puede reducir significativamente los sofocos provocados durante la menopausia.

  • Autorizar un horario de trabajo flexible. Esto le permitiría a las mujeres organizar mejor su día y adaptar su ritmo de trabajo cuando el insomnio y el cansancio son más intensos.

  • Garantizar un acceso fácil a los baños. Durante los primeros años de la menopausia (perimenopausia), el período es irregular y puede haber un sangrado abundante. Por ello, tener un escritorio cerca del baño ayuda a reducir el tiempo que se emplea en los desplazamientos.

Para facilitar la adopción de estas buenas prácticas, debemos tomar conciencia de manera colectiva sobre los efectos de la menopausia en la vida profesional de las mujeres. Esta medida también forma parte de las recomendaciones de la EMAS, que aconseja abordar el tema con más frecuencia. Para ello, es necesario que las mujeres no duden en hablar con sus superiores cuando la menopausia les dificulte trabajar, pero también que estos las escuchen con atención. Desafortunadamente, es una batalla que todavía no se ha ganado: según el estudio citado anteriormente, aunque un 30% de las mujeres menopáusicas notifican una baja por enfermedad debido a sus síntomas, solo una cuarta parte se atreve a explicar cuál es la verdadera razón.

Traducido por Andreína Gil

Foto de WTTJ

¡Sigue a Welcome to the Jungle en Facebook y abónate a nuestra newsletter para recibir nuestros mejores artículos!

Alexandre Nessler

Etiquetas

  • Añadir a favoritos
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en LinkedIn

Descubrir más

Los últimos artículos

¡Síguenos!

¿Buscas respuestas? Recibe tu dosis de inspiración semanal y las ultimas tribus de la jungla.

Y en nuestras redes sociales: