Clubhouse: ¿está la aplicación por invitación revolucionando el ‘networking’?

Clubhouse, la aplicación que está revolucionando el networking

Cuando piensas en todas las personas interesantes que habrías podido conocer el año pasado pero no lo hiciste debido a la pandemia, es fácil entender todo el revuelo en torno a Clubhouse. El objetivo de esta aplicación de audio, a la que se ha descrito como el nuevo LinkedIn, es ayudarte a crear contactos a través de conversaciones en tiempo real. Sin embargo, solo puedes acceder por invitación y está disponible de momento solo para el sistema operativo iOS. Si aún no formas parte del club, no te preocupes. Te contamos cómo esta exclusiva plataforma está cambiando el mundo del networking.

Entrar en una sala virtual de Clubhouse es como escuchar un pódcast improvisado, un discurso de ventas entusiasta, un programa de radio de aficionados o una conversación telefónica a escondidas. La experiencia es emocionante y palpitante, pues nunca sabes qué giro va a dar la conversación o quién podría unirse a ella.

La aplicación de audio Clubhouse fue creada en Silicon Valley en marzo de 2020 y su popularidad ha crecido rápidamente: se trata de una startup “unicornio” con un valor de mil millones de dólares. Casi 13 millones de personas en todo el mundo han descargado esta aplicación por invitación para iOS, que en España cuenta con una puntuación de 4,8 sobre 5 en base a más de 8.000 valoraciones.

Los usuarios pueden crear clubs, como el Millionaire Breakfast Club (“Club del desayuno para millonarios”), Networking horizontally (“Crear contactos horizontales”) o Dragon slayers (“Cazadores de dragones”), entre otros, o moderar salas, en las cuales pueden haber mesas redondas, discursos de ventas, conversaciones informales, discursos motivacionales e incluso conciertos. Los eventos pueden ser públicos o privados, y los usuarios pueden simplemente escuchar o solicitar la palabra pulsando el emoticono de la mano alzada, con la opción de marcharse discretamente cuando ya no deseen participar. Los clubs, las conversaciones y las personas se clasifican por temas y subtemas, lo que hace que sea más fácil conectar con usuarios interesados en cuestiones específicas, que pueden ir desde cómo venderse o cómo practicar el coworking, hasta los festivales de música.

Un nuevo espacio para crear contactos profesionales

La plataforma de audio ha sido comparada con LinkedIn, pues ambas permiten desarrollar redes de contactos profesionales y compartir conocimientos. Jeni Smith, especialista en el desarrollo de redes de contactos y fundadora de la empresa de asesoría Networking KnoWho, afirma que “el objetivo de Clubhouse es sacar partido a conversaciones interesantes”. También considera que crear contactos en esta plataforma es un proceso natural y abierto, ya que las personas entablan vínculos a través de la voz. “Me parece una idea fantástica que no tengas que mostrar la cara, pues puedes participar en conversaciones sin necesidad de encender la cámara ni tener que preocuparte por la iluminación o por lo que hay a tu alrededor”, opina la especialista.

En Estados Unidos, los empleados del sector tecnológico han sido los primeros en subirse al carro de Clubhouse. Kassie Ingalls, que vive en Colorado y se reconvirtió al diseño UX/UI el año pasado tras haber trabajado en el sector de la publicidad, nos cuenta su experiencia. En enero, Ingalls vio una publicación de LinkedIn sobre una charla en una aplicación llamada Clubhouse con dos diseñadores que trabajaban para grandes empresas tecnológicas. Pensó que la charla podría ayudarla a avanzar en su nueva carrera tecnológica. Y tenía razón. “De otro modo nunca habría tenido la oportunidad de hablar con ellos y resultó muy revelador. Tuvieron una conversación muy honesta sobre el proceso de contratación en el sector tecnológico, en especial en grandes empresas como Facebook y Google, en las que habían trabajado”, explica Ingalls. Al final de la charla, los moderadores pidieron a los 15 participantes que se presentaran, y eso les permitió luego conectarse a través de LinkedIn.

“El objetivo de Clubhouse es sacar partido a conversaciones interesantes. Me parece una idea brillante que no tengas que mostrar la cara, pues puedes participar en conversaciones sin necesidad de encender la cámara ni tener que preocuparte por la iluminación o por lo que hay a tu alrededor”.

Después de su primera experiencia de networking en Clubhouse, Ingalls ha escuchado charlas de diseñadores de diferentes ciudades, desde San Francisco hasta Miami, le han ofrecido una mentoría y ha empezado a co-moderar con regularidad la sala de Clubhouse From junior designers to junior designers (“De diseñadores júnior para diseñadores júnior”) con el fin de “ayudar a personas en la misma situación a avanzar (en sus carreras)”.

Lo que diferencia a Clubhouse de las demás aplicaciones es que intenta imitar la naturaleza efímera y fortuita de las conversaciones de la vida real. “Si puedes escuchar la voz y la manera de hablar de alguien, la conversación adquiere un tono mucho más personal”, afirma Ingalls. En opinión de Ingalls, no sería posible encontrar y consolidar este tipo de relaciones en LinkedIn.

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Cómo funciona el club

Las reglas de Clubhouse prohíben grabar cualquier conversación y no se puede editar ni guardar ningún contenido para escucharlo más tarde. Con este énfasis en la experiencia efímera, Clubhouse genera atracción en base al “miedo de perderse algo”, por ejemplo, una charla que andará en boca de todos después o la oportunidad de hablar en una sala moderada por el presidente de una gran empresa o un responsable de Recursos Humanos en búsqueda de talentos.

Otra de las razones que hacen que Clubhouse sea especial es su modelo de acceso exclusivo por invitación. Cada miembro menciona quién le “nominó”, es decir, quién le invitó al club, lo que fomenta el darse a conocer a través de contactos y la creación de contactos adicionales en la plataforma. Actualmente, muchas personas piden una invitación por las redes sociales, y algunas incluso las están vendiendo en eBay por un precio que va desde un euro hasta más de 800.

Los fundadores de Clubhouse, Rohan Seth y Paul Davison, explican en su blog que este modelo exclusivo es temporal y se debe a que la aplicación no está preparada para un crecimiento masivo de la noche a la mañana. “Desde el principio, hemos deseado que Clubhouse fuera accesible a todos”, escriben. La empresa está trabajando en la versión Android de la aplicación y ha anunciado que su objetivo es que este servicio esté disponible para todo el mundo este año.

“Si puedes escuchar la voz y la manera de hablar de alguien, la conversación adquiere un tono mucho más personal”.

Por otra parte, el carácter exclusivo de Clubhouse ha tenido un efecto inesperado en la base de usuarios de la aplicación y transmite una imagen que no a todo el mundo agrada. Jonathan Tesser, analista de datos y asesor profesional, además de influencer en LinkedIn (un término que no le gusta), explica que cuando empezó a utilizar Clubhouse le disgustó descubrir una plataforma dominada por un espíritu muy competitivo, llena de “fanfarronería, inseguridad y arrogancia”.

Tesser considera que Clubhouse no ofrece un espacio en el que se pueda interactuar con autenticidad ni establecer contacto con gente que de verdad esté interesada en los demás, al menos no por ahora. “El problema es el tipo de personas que se sienten atraídas por la primera versión de Clubhouse”, afirma Tesser, y añade que no todo el mundo conoce esta aplicación, que tampoco ha logrado conquistar a su “tribu” de seguidores en LinkedIn.

Oportunidades exclusivas

En el mundo de Clubhouse, la exclusividad también depende del tamaño de la sala. Las conversaciones pueden tener un máximo de 5.000 participantes, pero las salas más pequeñas suelen ser más íntimas e informales. Esta exclusividad a la hora de crear redes de contactos es un tema que ha captado la atención de Jeni Smith, que ha desarrollado un modelo llamado “el ecosistema del networking”, el cual divide en ocho zonas el mundo del networking cara a cara. Las primeras cuatro son accesibles a todo el mundo, mientras que a las cuatro restantes solo pueden acceder algunas personas por medio de invitaciones, entradas pagadas o en función de la duración de la relación.

Al comparar este ecosistema con el mundo en línea, Smith asocia Clubhouse con la sexta zona: eventos a los que solo se puede asistir por invitación, como acontecimientos de hostelería o espectáculos de moda, que aunque no se consideran actividades de networking en sí, “son oportunidades muy importantes y valiosas para crear contactos porque (las personas) entablan relaciones en un ambiente social más informal y de este modo logran conocer a gente en un entorno diferente, una experiencia similar a la que ofrece Clubhouse”.

Tesser admite que, a pesar de sus críticas a Clubhouse, piensa continuar usando esta aplicación porque no quiere perderse de nada. “Utilizo Clubhouse porque necesito que me vean con otros influencers de LinkedIn. Todos ellos están en la plataforma hablando de lo que hacen y cómo lo hacen, y quiero mantener esas relaciones”, afirma.

Algunos usuarios de Clubhouse deciden experimentar con la plataforma pero solo la usan de vez en cuando. En enero, Isabel Sachs, productora creativa, empezó a co-moderar una sala semanal de Clubhouse llamada The Networking Studio, “un espacio para hablar de forma informal sobre el sector creativo y las dificultades que afronta”. Una de sus charlas más recientes trataba sobre la creación de contactos para personas con el síndrome del impostor.

Sachs considera que las personas con un nivel económico privilegiado o pertenecientes a las clases elitistas suelen tener más oportunidades a la hora de crear contactos y opina que esto es un problema. Así pues, en mayo de 2020 lanzó I like networking, una plataforma de mentoría y creación de contactos en línea para mujeres y personas de género no binario que trabajan en el sector creativo. “Como empresa que fomenta la diversidad y la inclusión, prefiero no crear demasiados eventos (en Clubhouse)”, explica. Cree que la versión actual de esta aplicación es una ventana de oportunidades, más que una herramienta de networking como tal.

“Utilizo Clubhouse porque necesito que me vean con otros ‘influencers’ de LinkedIn. Todos ellos están en la plataforma hablando de lo que hacen y cómo lo hacen, y quiero mantener esas relaciones”.

Clubhouse sigue en plena evolución, y ha surgido una peculiar tendencia nueva: las “salas silenciosas”. En lugar de participar en conversaciones, los usuarios “entran” en estas salas para echar un vistazo a la biografía de los demás miembros y elegir a cuáles desean seguir tanto en la aplicación como en otras redes. La plataforma todavía tiene un largo camino por delante para convertirse en un espacio abierto e inclusivo para todos, aunque también está por ver cómo cambiará cuando se vuelva más accesible.

Otro de los desafíos de esta plataforma de audio centrada en las conversaciones en vivo y en tiempo real será encontrar formas de convertirse en una verdadera herramienta de networking, en lugar de ser solo un punto de partida para entablar conexiones significativas.

Traducido por Andreína Gil

Foto de WTTJ

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