Cómo hablar de tu antigua empresa en una entrevista de trabajo

Cómo hablar de tu antigua empresa en una entrevista de trabajo

“Háblame de tu antiguo puesto…”

Esta puede ser una pregunta complicada, tanto si tu última experiencia profesional fue negativa como si, por el contrario, fue maravillosa. Tanto si te marchaste por iniciativa propia como si te obligaron, ¿cómo debes hablar de tu antigua empresa de manera sincera, sin echarle flores ni criticarla abiertamente? Te damos cinco reglas de oro para superar esta situación con éxito.

1. Sé sincero

Una mentira o una verdad disfrazada pueden volverse en contra tuya fácilmente, porque cada vez hay más compañías que se dedican a averiguar información sobre el candidato, ya sea antes o después de la entrevista. Por lo tanto, lo mejor es que seas honesto, siempre y cuando te expreses con tacto y diplomacia.

¿Te despidieron?

¡Reconócelo! A la nueva compañía no le interesa saber de quién fue la culpa, sino qué lección aprendiste. Antes de la entrevista, intenta analizar con objetividad tu última experiencia. Haz una lista de las situaciones difíciles que afrontaste y, al lado de cada una, anota lo que aprendiste y cómo abordarías la misma situación si sucediera de nuevo.

¿Renunciaste al trabajo o la decisión de marcharte fue de mutuo acuerdo?

Sé transparente y positivo. Explica con sinceridad las razones por las que te marchaste. Tienes todo tu derecho a no estar de acuerdo con tu responsable anterior o simplemente de querer probar algo nuevo tras una experiencia profesional, por muy positiva que haya sido. Todos los motivos son válidos, si los explicas con claridad. El entrevistador no debe hacerse la idea equivocada de que eres una persona que toma decisiones espontáneas o aleatorias, por lo que es preferible que justifiques tu razonamiento.

2. Atente a los hechos

Es normal no querer dar muchos detalles. Sin embargo, decir “no estaba de acuerdo con la estrategia global de la empresa” no es suficiente para el entrevistador. Una respuesta evasiva puede hacerle pensar que tienes algo que ocultar. Por ello, es mejor dar un argumento del tipo: “Unos inversionistas nuevos decidieron trasladar una parte de la producción al extranjero y la falta de contacto con los equipos en el día a día me hizo perder interés en el trabajo”. Si no aclaras las razones por las que te marchaste, el entrevistador puede decidir averiguar esta información por sí mismo, por ejemplo poniéndose en contacto con tu antiguo mánager o con algún compañero.
Así pues, mantén una actitud constructiva y muestra que tu renuncia fue el resultado de una decisión fundada. Por ejemplo, si te marchaste para afrontar nuevos retos,debes poder precisar cuáles son tus expectativas y qué habilidades deseas desarrollar.

3. No critiques ni glorifiques a tu antigua empresa

El secreto está en la calma y la moderación. Esté justificado o no, debes evitar criticar abiertamente a tu empresa anterior. La empresa actual podría ponerse en su lugar e incluso tener la impresión de que eres rencoroso o que no te cuestionas lo suficiente a ti mismo. Por ello, es preferible contar lo que aprendiste de esa difícil experiencia y lo que te gustaría hacer a continuación. Si temes dejarte llevar por los nervios el día D, prepara una respuesta precisa que dé a entender tu punto de vista sin transmitir amargura. Apréndetela de memoria y no te salgas del guión. Esto demostrará tu capacidad de analizar la situación con cierta perspectiva. Así pues, “el idiota de mi jefe puso a otra persona en mi puesto” debe convertirse en “me encontraba en una situación demasiado política y confusa, por lo que preferí marcharme para concentrarme en desarrollar mis habilidades en lugar de continuar trabajando en un contexto desfavorable”.

Si tu experiencia anterior fue toda una maravilla, tu superior era un ángel y tus compañeros se convirtieron en tus mejores amigos, mejor para ti, pero intenta no contarlo de manera demasiado efusiva. Tanto si tu entusiasmo es real como si no, al entrevistador puede parecerle sospechoso que hayas decidido marcharte de una empresa tan extraordinaria y se preguntará por qué. ¿Quizás cometiste un error garrafal en algún proyecto? ¿Tenías ambiciones tan desmedidas que la compañía no podía satisfacerlas? ¿Tus aspiraciones salariales eran exageradas? ¿Estarás a gusto en la nueva empresa, teniendo en cuenta que sigues enamorado de la anterior? Asegúrate de que aclaras cuáles son los aspectos diferentes que buscas en la nueva compañía.

4. No te menosprecies

Muchas personas caen en esta trampa, sobre todo en el caso de un despido. Las “equivocaciones” en la trayectoria profesional y los despidos colectivos son cada vez más comunes. Una persona que haya sido despedida no es necesariamente un mal candidato y es tu responsabilidad demostrarlo. Ten cuidado porque, aunque es recomendable saber reconocer tus errores después de marcharte de una empresa, la diferencia entre menospreciarte y tomar distancia es muy pequeña. En el primer caso, te centras en tus errores, mientras que en el segundo, explicas por qué y cómo evitarás cometerlos de nuevo.

Te recomendamos echarle un vistazo a esta charla TED de Amy Cuddy, investigadora de Psicología Social, que explica el vínculo entre la postura, los niveles hormonales y la confianza en uno mismo. Su “postura de poder” estimula instantáneamente la confianza y puedes practicarla discretamente en un lugar apartado o los baños justo antes de la entrevista.

5. No le des largas al asunto

En cualquier caso, lo más prudente es esperar a que sea el entrevistador quien aborde el tema de tu antiguo puesto. Si no lo hace, no pierdas demasiado tiempo hablando de esta cuestión tan delicada que puede llevarte a cometer errores. Dar explicaciones demasiado largas o detalladas te hará perder mucho tiempo, y es mejor que lo dediques a otros temas. Además, podría inducir al entrevistador a cuestionar tu capacidad de síntesis. Así pues, debes demostrar que tus experiencias, tanto positivas como negativas, son cosa del pasado y que en ahora te concentras en el futuro.

Hablar de una experiencia anterior no es tarea sencilla y la mayoría de candidatos no están preparados para ello. Por eso, muchos terminan perdiendo puntos. Sin embargo, es un asunto crucial, ya que muestra tu capacidad de analizar y tomar distancia respecto a un tema. Así pues, debes ser precavido y aprender a abordar este tema con facilidad y confianza, para saber convertir incluso las experiencias más difíciles en algo positivo durante la entrevista.

Traducido por Andreína Gil

Foto de Welcome to the Jungle

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Marlène Moreira

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